Cada vez que maltratas a una mujer dejas de ser un hombre. Porque todos somos iguales en libertad y dignidad. Porque el maltratador pretende ejercer, o seguir ejerciendo, el dominio de la mujer. Porque nadie se merece maltrato. Y los hombres deben, debemos, involucrarse en la tolerancia cero ante el maltrato. Los maltratadores deben sentir el rechazo de los demás hombres, deben ser conscientes que su actitud no es propia de un hombre, de una persona.

No quiero tener miedo e casa. Quiero dormir tranquila, sin escuchar gritos ni golpes. Cateo porque no puedo estudiar. Mama, hazlo por nosotros, actúa. Porque los hijos son victimas directas del maltrato: ellos sufren las consecuencias. Porque no cabe aguantar por los hijos: ellos sufren en sus vidas esa permisividad. También esos niños de la campaña podrían decir: Papa, cuando maltratas has dejado de ser padre.

Entro y salgo cuando quiero. Estoy viva. Conozco mis derechos, No se te ocurra levantarme la mano jamás. Son los mensajes del spot de la reciente, muy reciente, campaña del Gobierno contra los malos tratos. Porque la mujer tiene derecho a la dignidad y a la libertad, a que nadie la controle ni ejerza dominio sobre ella. Y también se podría haber incluido en este spot: si hay maltrato, no hay amor.

Contra el maltratador, tolerancia cero. La nueva campaña contra los malos tratos tiene un objetivo claro: conseguir una mayor sensibilización social ante el maltrato, ante la violencia de género. La sociedad, todos –familiares, amigos, vecinos, compañeros- debemos involucrarnos en esa tare de libertad y de dignidad. Conveniente es, al menos como paso firme, aislar al maltratador, que sepa, y lo sepa con firmeza, que su actitud es rechazada por todos, que su actitud no es propia de un hombre.

JOSE ANTONIO BURRIEL

         Tres años de la Ley Integral contra la violencia de género. Y no digo, como algunos pesimistas, que estamos ante un fracaso; ni tampoco como los excesivamente optimistas “que esto marcha”. Es evidente “que esto marcha” –juzgados especializados, mas denuncias-, pero también es evidente que “esto debe marchar mucho, pero que mucho mejor”.

         Y hay que dar un paso firme en dos apartados, al menos en mi opinión. La educación es  clave. Quizás las autoridades, al menos algunas, se “han cebado” en lo inmediato, en medidas para la galería, por decirlo de algún modo. Y han descuidado, grave descuido, la educación. Cierto que las medidas educativas para acabar con la discriminación, y, por consiguiente, con la violencia machista, no serán visibles en un plazo de tiempo corto. Pero la Ley Integral, como cualquier ley que se precie, no mira solamente un palmo por delante de las narices. Y la sociedad seguirá sufriendo el embate de la violencia de género, pero la educación en la igualdad y en la no discriminación permitirá un panorama mucho mas positivo y esperanzador para las nuevas generaciones. Y que nadie se lleve a engaño, esas medidas educativas exigen presupuestos económicos generosos.

     Y el segundo apartado en que hay que dar mas pasos, algunos se ha dado, en  la formación especializada de todos los profesionales que tienen que ver en el tema de la violencia e genero –trabajadores sociales, policías, abogados, médicos, también jueces y funcionarios de Justicia-. Una formación adecuada para poder atender debidamente a las mujeres victimas de violencia de género, tanto en el momento de presentar la denuncia, como en la recuperación de esas mujeres. Hay que acabar con la victimización secundaria que muchas mujeres sufren tras iniciar “su retorno a la libertad”, y que temen otras muchas mujeres siendo causa de su retraimiento en pedir ayuda.

    Capitulo aparte merece la sensibilización social. Confío, con un cierto optimismo, en que la nueva campaña conciencie a la sociedad de que la lucha contra la violencia de género es una lucha de todos y no solo de las normas jurídicas o del esfuerzo de unos cuantos. Las mujeres necesitan desde el rechazo total a los maltratadores, hasta el apoyo de todos para encontrar la libertad y la dignidad.

       Como punto final, espero que las comunidades Autonomías se tomen en serio, en la próxima conferencia de presidentes del mes de septiembre, un posible, y deseable, Pacto de Estado en la lucha contra a violencia de genero. Es necesario, pues existen diferencias, a veces hasta notables, en los esfuerzos de unas autonomías y otras. Vale la pena recordar que la erradicación de la violencia machista es esencial para una democracia sólida y verdaderamente libre, y ello afecta a todas las autonomías por igual, sin distinción de colores políticos.

 

A VUELTAS CON EL SAP

Julio 5, 2008

.“El SAP no ha sido reconocido por ninguna asociación profesional ni científica, habiendo sido rechazada su inclusión en el DSM-IV por la Asociación Americana de Psiquiatría, y en la CIE-10 de la OMS. Estas y otras instituciones que priman los objetivos clínicos y de investigación, basan la inclusión de una nueva entidad diagnóstica en la existencia de sólidas bases empíricas, no cumpliendo el SAP ninguno de los criterios necesarios. Según una declaración de 1996 de la Asociación Americana de Psicología (APA) no existe evidencia científica que avale el SAP. Esta Asociación critica el mal uso que de dicho término se hace en los casos de violencia de género. En su informe titulado la Violencia y la Familia, afirma: “Términos tales como “alienación parental” pueden ser usados para culpar a las mujeres de los miedos o angustias razonables de los niños hacia su padre violento”. La Guía de Evaluación para jueces de los casos de custodia infantil en contextos de violencia doméstica, editada por el Consejo nacional de Juzgados Juveniles y vde Familia, creado en EE.UU. en 1937, advierte en su edición de 2006 sobre el descrédito científico de dicho síndrome.

Es sobradamente conocido que quien acuñó el término fue Richard A.      Gardner, definiéndolo como un proceso destinado a romper el vínculo de los hijos con uno de los progenitores (casi siempre referido al padre y protagonizado por la madre) y según el citado Gardner es un proceso de alienación que únicamente puede ser combatido por una terapia de desprogramación.

La “popularidad” e invocación que de este denominado síndrome se está realizando en los últimos tiempos, y las (calificadas como) peligrosas consecuencias que está llegando a tener en relación con los procesos de separación y divorcio, llevaron a que en diciembre de dos mil siete un muy numeroso grupo de solventes profesionales de Medicina y Salud Mental suscribieran un manifiesto “ante el fenómeno psicológico-legal del pretendido “síndrome de alienación parental”, en el que, entre otras afirmaciones, se expresa de forma contundente que la “ideología que sustenta el SAP es abiertamente pedófila y sexista”, siendo un instrumento de peligroso fraude pseudo-científico, que está generando situaciones de riesgo para los niños, y está provocando una involución en los derechos humanos de los menores y de sus madres (mujeres)”. En cualquiera de las disertaciones y/o cursos que, sobre la cuestión pueden seguirse, se hace mención a la actitud e ideología de su “creador” o formulador, puesto que es igualmente “popular” que éste escribió cuestiones que se han asociado con esa imputada pedofilia (Gardner, True and false accusations of child sex abuse, 1992, p. 549) y el enfoque de la madre (mujer) como alienadora y que hace invisible al padre. Los riesgos de la asunción de esta teoría y de la práctica de la terapia indicada por su creador y seguidores han sido igualmente advertidos por la Asociación Española de Neuropsiquiatría (”La construcción teórcia del Síndorme de Alienación Parental de Gardner (SAP) como base para cambiso judiciales de la custodia de menores- Análisis sobre su soporte científico y riesgos de su aplicación”).

Son cada vez más numerosos los profesionales de las psicología y psiquiatría que valoran la formulación del síndrome como un modo más de violencia contra la mujer, y que recuerdan que “La ciencia nos dice que la razón más probable para que un niño rechace a un progenitor es la propia conducta de ese progenitor. Etiquetas como el “SAP” sirven para desviar la atención de estas conductas (Dr. Paul Fink) y olvidan que la ambivalencia o el rechazo hacia un progenitor puede estar relacionada con muchos factores diversos” (Dr. Gaber) que no son del caso ni reseñar ni examinar en esta resolución; sin embargo, su imputación y formulación está sirviendo para culpabilizar a las madres de conductas “anormales” de los hijos” (Sentencia de 27 de marzo e 2008 de la Sección 6 de la Audiencia Provincial de Vizcaya)

B)Estos muy resumidos los argumentos expuestos por numerosos y prestigiosos especialitas de medicina y salud mental:


1. El SAP no es ciencia sino la descripción sesgada y tendenciosa de un fenómeno real que se da en ámbito legal, interpretada bajo los parámetros de una ideología patriarcal


2. Los pretendidos criterios diagnósticos son nulos lógica y científicamente porque no se correlacionan con ninguna patología identificable


3. La intervención terapéutica que recomienda el sap es coacción legal que deja a los menores en una situación de riesgo extremo


4. La ideología que sustenta el sap es abiertamente pro-pedófila y sexista.

 

5. en Estados unidos se ha iniciado un fuerte y decidido movimiento para impedir su admisibilidad como prueba en juicio

 

 

6. “El SAP no ha sido reconocido por ninguna asociación profesional ni científica, habiendo sido rechazada su inclusión en el DSM-IV por la Asociación

 

C)Sobre el pretendido Síndrome de Alienación Parental (S.A.P.) que acuño    

Richard Gardner. “Gardner confundió las causas del rechazo infantil o adolescente al progenitor con un síndrome medico; la ausencia de pruebas en este sentido y también de diagnósticos diferenciales llevo forzosamente a su rechazo en los tratados de diagnostico del DSM-IV y CIE y, por supuesto, de la Organización Mundial de la Salud. El supuesto síndrome de alineación parental no es un categoría diagnostica clínica, ni en medicina ni en psicología, por lo que los síntomas y conductas que se describen no se corresponden a una causa única”. “Por los motivo anteriormente enumerados concluimos que el SAP y la ideología que lo sustenta son un peligroso fraude pseudo-científico que esta generando situaciones de riesgo para los menores y provocando de hecho una involución en los derechos humanos de niños y mujeres”  (Del documento: “Juristas y sociedad civil ante el fenómeno Psicológico-legal del pretendido Síndrome de Alienación Parental. Documento firmado entre otros por: Emilia Caballero Álvarez, Maria Jose Varela, Asociación de Mujeres Juristas Themis, Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas, Asociación de Mujeres Periodistas de Cataluña)

       ¿A que viene hora el comunicado de la Coordinadora de Psicología Jurídica del

Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España? Con los debidos respeto, a andan retrasados en información, o tienen ganas de enreda, o, y seria grave, no saben lo que dicen, o, y también seria muy grave, están manipulados por determinados grupos de presión.

   JOSE-ANRONIO BURRIEL

 

 

 

SOBRE EL VELO ISLAMICO

Junio 27, 2008

          Estoy con Bibiana, es decir, estoy con la Ministra de Igualdad, Bibiana Aido; y estoy con ella en sus declaraciones acerca de determinados modos de vestir. Y reproduzco sus palabras.

         “En nuestro país, los hombres árabes o musulmanes pueden vestir al modo occidental porque su cultura no les exige que lleven símbolo. La mujeres, sin embargo, llevan vestidos largos que les tapan el cuerpo y también  un pañuelo sobre la cabeza que les cubre el cabello”. “No todas las practicas culturales tiene que ser protegidas y respetadas…aquellas que vulneran los derechos humanos y promueven la desigualdad de las mujeres deben ser criticadas…y además se deben arbitrar los elementos para eliminarlas”. ¡De acuerdo, totalmente de acuerdo!

        Ahora llega la vicepresidenta y matiza las palabras de la ministra, quizás procurando mantener vivo esa entelequia de la Alianza de las Civilizaciones. Y dice: “la posición inicial del Gobierno es el respeto a las tradiciones cuando éstas respeten la legislación…lo mas importante es ser sumamente respetuoso con los hábitos y culturas de cada país,  teniendo mucho cuidado en que esas tradiciones culturales no ataquen la libertad”. La pregunta del millón: ¿no atacan la libertad, no son signos de desigualdad, determinadas prendas de vestir de las mujeres?

        Lo son, se mire por donde se mire, algunas prendas de vestir femeninas expresan la desigualdad y, por consiguiente, la falta de libertad. Se puede argüir que estamos ante  un debate de hondo calado y, asimismo, polémico. ¿Hay que evitar el debate para que nadie se irrite? Pues… ¡va a ser que no!

       Por eso, porqué va a ser que no, porque va a ser que se deba entrar en el tema, aplaudo la valentía de la ministra. No se trata de atacar tal o cual moda cultural o de vestimenta. Se trata, y lo ha recordado la vicepresidenta, de que se cumpla la legislación. Y si en España estamos luchando por la igualdad, habrá que plantearse si determinadas costumbres culturales o religiosas no son contrarias a esa igualdad, y no expresan una sumisión de la mujer.

 

jose-antonio burriel

 

           Pocos son los que hoy en día se atreven a justificar las acciones dominantes hacia la mujer como expresión del poder del hombre y la sumisión de la mujer. Pero bastantes son los hombres –de todas las cases sociales, de todas las profesiones- que defienden que no todo es maltrato, que las discusiones son frecuentes en la pareja, que hay que resolver los conflictos con el dialogo y la compresión. ¿También lo que es claramente delito?

          Pocos son lo que niegan la necesidad de luchar contra la violencia de género. Pero bastantes son lo que defienden que las leyes actuales son “un arma de fuego” en manos de las mujeres, que las actuales leyes están motivando reacciones violentas de los hombres, que una cosa es luchar contra la violencia de genero, y otra “ponerse de rodillas” ante una mujer que denuncia maltrato.

         Y bastantes son lo que siguen manifestando, a pesar de la sentencia del Tribunal Constitucional, que las leyes actuales suponen discriminación de los hombres. Con otras palabras, estamos asistiendo, así lo pienso, a “nuevas caras del machismo”, a una “defensa velada” del poder del hombre sobre la mujer. Y resulta llamativo que esas “nuevas caras” proliferen entre juristas, algún que otro articulista, y hasta jueces.

         No me cabe la menor duda que la explicación de todo ello  se encuentra en la cultura patriarcal-machista enraizada en la sociedad, en el derecho, en la justicia, en las relaciones sociales. Y no tengo inconveniente alguno en afirmar que muchos, demasiados, profesionales no han hecho reflexión alguna sobre su ideología y su cultura.

        Habrá que seguir diciendo, una y ora vez, que el machismo encuentra su raíz y su sustento, en una ideología trasmitida desde siglos, en unos hábitos profundamente enraizados. Una advertencia: ¿consideran los tales –es decir, quienes dicen si pero…- que son “sesudos, reflexivos, profesionales de verdad?

 jose-antonio burriel

A los muchos mitos existentes sobre la violencia machista –alcohol y drogas, la mujer provoca, son problemas de pareja, se da en capas sociales bajas, etc.- hay que añadir, por sus repetición constante, su aparición en los medios de comunicación, su aceptación en la sociedad, el mito de las denuncias falsas.

         Muchas mujeres denuncias falsamente. Los juzgados están colapsados por las denuncias falsas de las mujeres. Las mujeres denuncian falsamente para obtener ventajas económicas. Las mujeres presentan denuncias falsas para vengarse de sus parejas. Y así otras expresiones del mismo mito de las denuncias falsas. Y existen denuncias falsas en los accidentes de tráfico para cobrar más; y en los robos del hogar cuando existe un seguro. Existen denuncias falsas en asuntos que llegan a la policía y a los juzgados. No importa, lo que hay que insistir es en las denuncias falsas de las mujeres en el tema de la violencia de género.

       Los objetivos de ese mito son claros. Por un lado, “rebajar” la presencia de denuncias por violencia de genero en los juzgados –se esta hinchando el tema…-. Por otro lado, para sostener que la ley de protección de la mujer es confuso y causante de las denuncias falsas. Por otro lado, para ocultar las acciones machistas –no es para tanto…la mujer denuncia falsamente…-

       No importa que se replique: no confundir denuncias falsas con sobreseimiento, archivo o sentencia absolutoria, que solamente implican que no existen suficientes pruebas-. No importa, lo importante es “calumniar que algo queda”, tal cual afirma el dicho popular.

       No importa que se replique: cuantas denuncias falsas conoces. No importa, porque si se contesta tres o cuatro, se añade: pero existen muchas mas. No importa, porque siempre se acude a comentaristas o personas públicas que han dicho esto o aquello, y se omite la replica que han recibido de expertos conocedores del tema. Nada importa, lo único que interesa es desprestigiar la lucha contra la violencia de genero, atacar la acción decidida de la mujer para recuperar su dignidad y libertad, etc.

       Estamos ante un mito emergente. No nos debe extrañar, el machismo siempre buscara subterfugios para seguir existiendo, y siempre existirá gente ingenua que se crea la calumnia.

jose-antonio burriel

 

        O con los pederastas, que tanto monta…Que si son enfermos mentales; que si su tratamiento es casi imposible; que si se puede asegurar que serán reincidentes tras su salida de prisión; que si hay que reformar la ley penal para que cumplan íntegramente la condena; y toda una retahíla de comentaros a propósito del juicio sobre el pederastas que abusaba de niños menores de cinco años.

     Y se podía plantear mas cuestiones. Por ejemplo, si tiene algún grado de alteración psíquica, que así se considere en la sentencia para que reciban, por indicación judicial, tratamiento medico, aunque debe constar a voluntad del condenado. Por ejemplo, dar valor a los informes de las Juntas de Tratamiento Penitenciarios para los permisos de salida o la libertad condicional, algo que se saltan a la torera más de un juez de Vigilancia Penitenciaria.

     Es evidente que esas cuestiones ocupan la actualidad cuando suceden asesinatos execrables –Huelva- o cuando se celebran juicio sobre pederastas que han actuado con aberraciones increíbles. ¿Por qué no antes? ¿Por qué los responsables de la Justicia, el Gobierno y los parlamentarios, no se plantean en serio y de un modo global, una reforma del Código Penal que considere estas y otras cuestiones? Porque da la impresión que se actúa con remiendos, con parches, a golpe de la actualidad.

    A la realidad de nuevos delitos o de sofisticación de otros, a la realidad social debe responderse con la adecuación de las normas jurídicas, que, asimismo, prevean, en la medida de lo posible, futuros delitos y problemas. Tenemos un Código Penal extremadamente garantista y muy centrado, valga la expresión, en la reinserción el delincuente. Apenas se habla, y se tiene en cuenta, que la privación de libertad y cualquier otra medida penal, tiene, además de la finalidad constitucional de reinserción social, la finalidad, también constitucional, de la seguridad de la sociedad, de la defensa de la sociedad.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

 

          Una pelea con armas blancas entre una mujer y su exnovio ha terminado con la muerte del hombre a manos de la mujer. La mujer tenia una oren de protección, y el hombre una orden de alejamiento. No entro en disquisiciones jurídicas, pero estamos ante una pelea y posiblemente una defensa.

          Cierto es que algunos hombres mueren a manos de las mujeres, que éstas también maltratan a los hombres. Pero certísimo es que el maltrato de la mujer hacia el hombre no alcanza el 10% del maltrato denunciado y sentenciado del hombre hacia la mujer. Y certísimo es que las muertes de hombres a manos de las mujeres no tiene ni comparación remota, ni muchísimo menos, con las 550 mujeres muertas desde 2000 a manos de quienes tenían o habían tenido relación de afectividad con ellas.

         Pero algunos machistas recalcitrantes, y sus corifeos, que los tienen hasta en algún medio de comunicación, no quieren entender –poder pueden, pero querer no quieren- que las normas jurídicas no tratan desigualmente al hombre y a la mujer. Esas normas jurídicas, y así lo ha reconocido el Tribunal Constitucional, castigan de distintos modo ataques distintos, es decir, acciones delictivas distintas.

         Los ataques –maltrato, violencia- de las mujeres a los hombres son delitos, por supuesto. Sin embargo, no responden a la topología del maltrato, de la violencia, del hombre sobre la mujer: ese maltrato es expresión del poder, de la dominación, de la búsqueda de la sumisión de la mujer hacia el hombre.

     Que le vamos a hacer, se necesitan  décadas de educación para que la sociedad sea igualitaria, para que desaparezca una concepción social en la que la mujer esta supeditada, sometida, al hombre; en definitiva, para que desaparezca la ideología machista y, como consecuencia, la violencia machista. Mientras lega ese tiempo –al alba venceremos- habrá que seguir escuchando disparates, gritos de protesta injustificada, ataques promovidos por machistas que no quieren perder “sus privilegios”

JOSE-ANTONIO BURRIEL

MALTRATO A LOS MAYORES

Junio 15, 2008

 

        Uno de cada 100 mayores se siente maltratado por sus familiares; se calcula que cerca de 60.000 mayores son maltratados en el hogar; y la cifra podría crecer pues son muchos los mayores que no lo reconocen –ni denuncian- por vergüenza, temor, síndrome de indefensión, etc. Esos son los datos que ha presentado un estudio del Centro Reina Sofia de Estudio de la Violencia.

        Los datos son llamativos, y mas porque se refieren a personas que, en buena parte de los casos, son dependientes de sus familiares, necesitados de ayuda, indefensos. Si los datos preocupan, mucho mas debe preocuparnos lo que  subyace debajo de ellos.

      ¿Tan en descomposición esta la familia que nuestros mayores son maltratados de diversas formas por hijos, nietos, es decir, sus descendientes? Porque eso hay que preguntarnos al contemplar los datos del maltrato a los mayores.

     ¿Tanto poder tiene el consumismo en nuestras vidas que “explotamos” a nuestros mayores para seguir en el “tren” del gasto y hasta del dispendio? ¿Tanto buscamos el placer, el ocio y la diversión que nos estorban nuestros mayores para esos disfrutes? ¿Vivimos tan “colgados” de la perentoria actualidad que el ayer y el pasado –nuestros mayores lo son  para nosotros- ni son reconocidos, ni apreciados, ni objeto de cariño?

JOSE-ANTONIO BURRIEL

    Porque los datos preocupan, pero mas preocupan, al menos así lo pienso, lo que significan en la realidad social. Ese maltrato a los mayores es delito de violencia domestica castigado por la ley. Si la violencia que se ejerce contra las mujeres deben preocupar a la sociedad por lo que representa de pervivencia de una concepción machista –dominio y sumisión- de la mujer, la violencia, el maltrato, sobre los mayores es manifestación de perdida del respeto a quienes nos dieron la vida, es manifestación de una perdida importante de los valores que dan sentido a la vida y a la sociedad.

 

 

         “La antigua idea de que las palabras tienen poderes mágicos es falsa, pero esa falsedad implica la distorsión de una verdad muy importante. Las palabras tienen un efecto mágico, aunque no en el sentido en que suponían los magos,  ni sobre los objetos que ésos trataban de hechizar. Las palabras son mágicas por la forma en que influyen en la mente de quienes las usan” (Aldous Huxley)

          A modo de ejemplo. Hombre publico: conocido que desarrolla actividad publica importante; mujer publica: puta. Zorro: hábil, inteligente, audaz; zorra: puta. Perro: el mejor amigo del hombre; perra: desgraciada, vil. Atrevido: osado, valiente; atrevida: insolente, maleducada. Aventurero; audaz; aventurera: mujer fácil. Verdulero: persona que vende verduras; verdulera: mujer descarada y ordinaria. Individuo: persona cuyo nombre y condición se ignoran o no se quieren decir; individua: mujer despreciable. Y así innumerables palabras.

       Ni pienso que hay que revolucionar el diccionario  de la Lengua, ni creo que hay que tomarse a chacota los impulsos para retomar el lenguaje y “limarlo” de connotaciones masculinas. Ni me parece apropiado el de “miembra”, ni creo que tal vocablo debe convertirse en el hazmerreír de comentaristas  y articulistas. Me quedo con la frase de Aldous Huxley.

JOSE-ANTONIO BURRIEL