DENUNCIAS FALSAS
Diciembre 26, 2009
Asistimos en estos últimos meses a la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre el elevado número de denuncias falsas por parte de las mujeres en materia de violencia de género, de malos tratos. También son frecuentes los artículos y comentarios sobre el tema. ¿Qué esta pasando?
El Consejo General del Poder Judicial ha advertido sobre la falsedad de tales afirmaciones, sobre la manipulación que algunos hacen de los datos estadísticos y oficiales. A quienes están detrás de la manipulación de los datos y de las falsedades acerca “de las denuncias falsas” tales rectificaciones oficiales y de autoridad “les resbalan”. ¿Por qué?
Ya se puede explicar que no es lo mismo absolución –falta de pruebas, por ejemplo- que denuncia falsa. Ya se les puede explicar que la causa de la retirada de denuncias –miedo, presiones, estado anímico de la mujer, etc.- no es la falsedad de la mujer. Ya se les se explicar la ausencia de ventajas respecto a la separación o divorcio por la presentación de presuntas denuncias falsas. Cualquier explicación convincente y racional les trae si cuidado. ¿Por qué? Porque los personajillos” –y los grupos organizad0s que están detrás- no pretenden otra cosa sino descalificar la Ley, con la única finalidad, aunque intenten enmascararla con “sinrazones”, es mantener la supremacía del varón sobre la mujer, en definitiva, el machismo que subyace en sus conductas y actuaciones, en sus protestas, en sus falsedades.
Y tal finalidad perversa hay que denunciarla abiertamente sin entrar “al trapo” de sus entrevistas, comunicados, cartas al director o artículos de opinión. Si alguien pensaba que el machista iba a permanecer impávido ante la puesta en práctica de la igualdad… ¡aviado estaba e ingenuo era! Nadie puede suponer que unos cuantos años iban a erradicar siglos de dominación y de desigualdad.
¡Ladran, luego cabalgamos! Lo importante es cabalgar. Lo importante es señalar el pensamiento que mueve a esas falsedades para que nadie se deje llevar por ellas: ¡los machistas no quieren perder “sus privilegios”! Lo siento pero la libertad –y como consecuencia la democracia- acabara imponiéndose.
JOSE-ANTONIO BURRIEL
Asistimos en estos últimos meses a la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre el elevado número de denuncias falsas por parte de las mujeres en materia de violencia de género, de malos tratos. También son frecuentes los artículos y comentarios sobre el tema. ¿Qué esta pasando?
El Consejo General del Poder Judicial ha advertido sobre la falsedad de tales afirmaciones, sobre la manipulación que algunos hacen de los datos estadísticos y oficiales. A quienes están detrás de la manipulación de los datos y de las falsedades acerca “de las denuncias falsas” tales rectificaciones oficiales y de autoridad “les resbalan”. ¿Por qué?
Ya se puede explicar que no es lo mismo absolución –falta de pruebas, por ejemplo- que denuncia falsa. Ya se les puede explicar que la causa de la retirada de denuncias –miedo, presiones, estado anímico de la mujer, etc.- no es la falsedad de la mujer. Ya se les se explicar la ausencia de ventajas respecto a la separación o divorcio por la presentación de presuntas denuncias falsas. Cualquier explicación convincente y racional les trae si cuidado. ¿Por qué? Porque los personajillos” –y los grupos organizad0s que están detrás- no pretenden otra cosa sino descalificar la Ley, con la única finalidad, aunque intenten enmascararla con “sinrazones”, es mantener la supremacía del varón sobre la mujer, en definitiva, el machismo que subyace en sus conductas y actuaciones, en sus protestas, en sus falsedades.
Y tal finalidad perversa hay que denunciarla abiertamente sin entrar “al trapo” de sus entrevistas, comunicados, cartas al director o artículos de opinión. Si alguien pensaba que el machista iba a permanecer impávido ante la puesta en práctica de la igualdad… ¡aviado estaba e ingenuo era! Nadie puede suponer que unos cuantos años iban a erradicar siglos de dominación y de desigualdad.
¡Ladran, luego cabalgamos! Lo importante es cabalgar. Lo importante es señalar el pensamiento que mueve a esas falsedades para que nadie se deje llevar por ellas: ¡los machistas no quieren perder “sus privilegios”! Lo siento pero la libertad –y como consecuencia la democracia- ac
MEJORER EL RENDIMIENTO DE LA ATENCION A LAS VICTIMAS
Noviembre 21, 2009
MEJORAR EL RENDIMIENTO EN LA LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO
Jose-Antonio Burriel
La Comisión de Igualdad del Congreso ha aprobado por unanimidad el informe de la subcomisión para el estudio del funcionamiento de la Ley de medidas de protección integral contra la violencia de género., un estudio realizad tras la comparecencia de diferentes expertos en la materia. La Comisión considera la actual Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Genero como “un instrumento útil” para combatir la violencia de género. Y propone una serie de recomendaciones para profundizar en su desarrollo y mejorar ciertos aspectos que incrementen su efectividad.
Educación y Prevención
• Formación de profesorado en materia de igualdad y violencia de género para inculcar dichos contenidos en los alumnos. Estamos ante algo crucial para la erradicación de la violencia de genero
• impulsar la aplicación de los Códigos de Autorregulación adoptados en las empresas periodísticas y de radio y televisión. Los medios de comunicación juegan un papel esencial en la sensibilización social y en el apoyo a los esfuerzos para ayudar a la victimas.
Atención a las victimas
• Incrementar la financiación para los recursos sociales destinados a la atención de las victimas de la violencia de género, especialmente en los Ayuntamientos. Los Ayuntamientos son las administraciones mas cercanas a las victimas y en la mayoría de los casos los primeros en prestar ayuda y asistencia
• Mejorar la atención a las victimas y a sus hijos. Es necesario una mayor profesionalidad en esa atención
• Contemplar la asistencia psicológica previa a la denuncia mediante unidades especializadas en atención a las mujeres victimas de violencia de género. Considero que esta recomendación es pieza clave para la recuperación de las victimas, y también para, respetando su voluntad, que sea mas eficaz la acción de la Justicia
Tutela judicial
• Mejorar la formación en violencia de género e igualdad de todos aquellos que intervienen en los procesos judiciales que aborda la Ley Orgánica: jueces, fiscales, abogados, equipos especializados y demás personal de la administración de Justicia, así como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. También de la Policía Local. Sin formación especializada no hay ni eficacia, ni la atención precisa y exigida por la Ley.
• Se debe informar adecuadamente a las victimas sobre el sentido del derecho a no declarar en el juicio en contra de su pareja. Se debe tratar, mediante esa información adecuada y completa, que la reticencia a declarar, que es un derecho, se convierta en un obstáculo que impida dispensar la tutela judicial efectiva que la mujer pretende.
• La mujer debe estar acompañada durante todo el proceso y para ello es particularmente importante contar con asesoramiento jurídico previo a la denuncia y a la solicitud de la orden de protección. Este asesoramiento es muy importante. Para ellos todos deben esforzarse en esta atención jurídica previa a la denuncia. Y cuando hablo de esforzarse me refiero a los abogados en la atención y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el cumplimiento de ese derecho de las mujeres a la atención jurídica desde el primer momento
Respecto a los hijos
Se recomienda que se adopten las siguientes medidas:
• perdida de la custodia de los hijos cuando exista condena forme por violencia de género, también del régimen de visitas. Conviene no olvidar que los hijos son victimas cuando existe maltrato a la madre
• No aceptación del Síndrome de Alienación Parental por parte de los tribunales, de los organismos públicos, ni de los puntos de encuentro. Tal síndrome ha sido rechazado por la comunidad científica
• No aplicación de la medican familiar en los casos de violencia de genero. Esta previsto en la Ley.
Organización judicial
• Mejorar la coordinación funcional entre Juzgados de Violencia y Policía y Guardia Civil, incluida la Policía Local
• Modificar las leyes para la creación de juzgados exclusivos de violencia sobre la mujer de ámbito superior al de un partido. Los juzgados exclusivos garantizan una especialización que permite mayor eficacia y mejor atención
• Implantación de unidades de valoración forense integral en los Institutos de Medicina Legal de todo el territorio
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
• Tomar las medidas necesarias para que se notifique a las victimas cualquier decisión relevante que afecte a su seguridad, y especialmente la salida de prisión de su agresor. La atención a la victima, tanto para su seguridad como ara su recuperación, es objetivo prioritario de la Ley.
• Mejorar las Unidades especializadas a trabes dél aumento de sus efectivos y mejora de su formación.
• Esto no lo dice la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, es opinión mía y contrastada: es necesario que la Policía Local intervenga más, también con competencias, en la lucha contra la violencia de género: La Policía Local es la más cercana a las victimas.
La Comisión de Igualdad del Congreso afirma respecto a la Ley Orgánica de Medidas de Protección a las victimas de Violencia de Genero: “Es, en suma, una ley de toda la sociedad, que requiere un comportamiento firme y leal en la lucha contra la violencia de genero a todas y cada una de las instituciones publicas y privadas en sus distintos niveles y también al conjunto de la sociedad”. Luchar por prevenir y erradicar la lacra social de la violencia machista es cosa de todos. Y ese esfuerzo debe prevalecer contra los nuevos ataques de quines, de un modo u otro, instan hacer prevalecer la superioridad del hombre sobre la mujer, mediante la dominación y la violencia, en una clara trasgresión de la igualdad y dignidad de todas las personas
jose-antonio burriel
PREVENIR Y ERRADICAR
Noviembre 21, 2009
En el Día Internacional contra la Violencia de Genero, 25 de noviembre, me viene a la memoria una frase de Churchill: No sirve de nada decir que hacemos todo lo posible; hay que hacer lo que sea necesario. No se trata de prevenir la violencia machista contra las mujeres, que también, sino hay que hacer todo lo necesario para erradicar esa violencia en nuestra sociedad.
Se han hecho sugerencias y recomendación para mejorar la Ley Integral –destacaría la mayor y mejor asistencia a as mujeres victimas de violencia machista, así como la necesaria formación y especialización de todos los operadores que trabajan en este campo-. Bienvenidas sean. Pero son medidas esencialmente dirigidas a hacer más eficaz las normas legales. Y éstas, las normas, pueden castigar las conductas, pero no cambiaran los corazones, es decir, las estructuras mentales que mueven a la dominación machista y que son la causa de la violencia. Estamos en el terreno de la prevención, que es urgente y necesario. ¿La erradicación? Tenemos que centrarnos en la educación.
La igualdad entre hombre y mujer es un derecho. Lo hemos reconocido en las leyes. Parece que la sociedad lo ha aceptado en la palabra y en la consideración. ¿En la realidad de las estructuras sociales y en las relaciones personales?
Los datos actuales reflejan un incremento de la violencia machista entre jóvenes. A pesar de las campañas contra la violencia de genero, a pesar de vivir en una sociedad mas igualitaria, la violencia machista esta presente entre los jóvenes. ¡Solamente mediante la educación erradicaremos la violencia machista! Porque solamente mediante la educación haremos presente la igualdad de género, tanto en la estructura social, como en las relaciones personales de cualquier tipo.
Y hay que volver a las palabras de Churchill. Porque en el terreno esencial de la educación solamente “hemos hecho lo posible”. Y además, y por desgracia, lo posible ha sido más bien poco, aislado, sustentado en las iniciativas de aquí y de Allah. ¡Hay que hacer lo necesario! Y lo necesario esta escrito en la Ley Integral. Es urgente, porque es necesario, llevar a la práctica lo legislado. Con formación y especialización de los profesionales que tienen que intervenir en esa educación.
Hay que hacer lo necesario para que las nuevas generaciones vean erradicada de a sociedad y de sus conductas la violencia de genero. Cierto es, y es mi lema personal, que “al alba venceremos”. Pero necesario es que el alba no tarde en llegar.
jose-antonio burriel
EL ENTORNO SOCIAL DE LA VICTIMA
Octubre 18, 2009
El entorno social de la mujer maltratada
Efectivamente, el rechazo de la sociedad ante los actos machistas ha ido creciendo. Ya no se justifican al menos en público conductas que reflejan los intentos de sumisión de la mujer a la voluntad del hombre. Queda mucho camino por recorrer, pero se están dando los pasos necesarios.Sin embargo, no siempre el entorno social más cercano a la mujer víctima de violencia de género actúa convenientemente. Rechazo, sí, pero ¿apoyo que se traduzca acciones concretas?
Está todavía reciente el crimen machista de una mujer en Utiel a manos de su marido. Y están todavía recientes las declaraciones de su mejor amiga afirmando que conocía la problemática, que estaba sufriendo por lo mal que lo estaba pasando su amiga… Lo siento, pero nada hizo al respecto; todo se quedó en conversaciones con su amiga, y en lágrimas tras el asesinato.
¿Llamó al O16 –teléfono de atención al maltrato- para pedir consejo sobre que se podía hacer? ¿Acudió a los Servicios Sociales para ser aconsejada, para recabar ayuda? Y ambos recursos de atención especializada cumplen con la confidencialidad; es decir, ningún temor a que lo dicho saliera a la luz. Sin embargo, algunos consejos hubieran ayudado a la mujer a ayudar a su mejor amiga.
Y recuerdo que siempre cabe la denuncia. Cierto es que dicha denuncia debe ser ratificada por la víctima, pero es un paso hacia delante.
El rechazo del entorno social debe manifestarse en acciones concretas, no quedarse en meras palabras. Y este es un paso muy importante para ayudar a las víctimas de violencia de género. La sociedad debe implicarse activamente en la lucha por erradicar esa violación de los derechos humanos que es la violencia de género. Y debe hacerlo porque el problema nos afecta a todos, y no sólo a la ley.
JOSE ANTONIO BURRIEL
VIOLENCIA DE GENERO EN BENICALAP
Septiembre 29, 2009
Estamos ante una muestra más de la violencia de género. Los hechos criminales de Benicalap -abuso sexual y homicidio de una joven de 17 años- son violencia de género, aún cuando no puedan ser juzgados de acuerdo con ese calificativo porque no existía relación de afectividad -al menos en esos momentos y en tiempos recientes- entre el presunto agresor y la joven agredida-.
Sobre cualquier otra consideración del acto criminal debe prevalecer que estamos ante violencia de género, violencia propia del machista, que, de acuerdo con su pensamiento, considera que la mujer es «posesión suya», y como tal debe comportarse. Con otras palabras, si al machista le ‘peta’ -apetece en cierto argot- tener relaciones sexuales, la mujer no puede negarse: ¿acaso no está bajo el dominio y el poder del hombre? El «no» de la mujer -expresión de libertad- no es aceptado por el machista. Para éste la mujer no tiene otra ‘libertad’ que la que él, poderosos ’señor’, le concede.
Entender de oro modo el hecho criminal de Benicalap es, además de una visión superficial, ‘un escape’ para comprender la realidad en la que estamos inmersos: una ideología patriarcal que invade las relaciones personales entre hombre-mujer. Cierto es que no todos los hombres tiene esa ideología, pero son escasos para la sociedad democrática en la que vivimos y que exige dignidad y libertad por igual. Y, quizás preocupados por las victimas mortales de la violencia machista y por las miles de órdenes de protección para las mujeres amenazadas, somos poco conscientes del machismo y de que también echa sus raíces en la juventud: los jóvenes han sido educados en los patrones y coordenadas del machismo. Y si es sangrante los efectos de la violencia machista en la población adulta, lo es más, al menos para mí, en la juventud: las nuevas generaciones no han cambiado apenas nada.
Hay que educar en la igualdad, en el respeto a la libertad de todos. Y hay que hacerlo en los centros educativos, en todas las edades. Tengo experiencia de charlas en los institutos y cuando a los jóvenes se les habla claro, entienden.
Rosas y velas para Celeste. Pero no nos quedemos ahí. Pongamos en marcha lo previsto en la Ley Integral para la educación.
JOSE ANTONIO BURRIEL
LAS COORDENADAS DE LA VIOLENCIA DE GENERO
Septiembre 14, 2009
El crimen machista de Utiel, 40 victima de violencia de género en 2009, pone al descubierto algunas de las coordenadas en que se mueve la violencia de género.
Según han puesto de manifiesto familiares y amigas intimas de la mujer asesinada por su pareja, llevaba años sufriendo maltrato psicólogico en silencio. Prohibición de celebrar con su familla alguna fiesta, prohibición de ir a algunos sitios, afeamiento de la conducta en público, etc. Un maltrato psicólogico que mina la resistencia de la mujer, que genera temor y miedo. Un maltrato que muy pocas veces se denuncia. No lo hizo la mujer asesinado: tenia miedo de las reacciones de su pareja, guardia civil en activo. Un maltrato, el psicológico, que mucha gente no valora como se merece: los insultos, los desprecios, las limitaciones a la libertad son “bofetones en el alma” que dejan tanta huella, o más, que los bofetones físicos.
Y las mujeres deben de ser conscientes de que salir del maltrato, recuperar la libertad y la dignidad precisa ayuda de los expertos. Una ayuda que puede hacer comprender la necesidad de la denuncia. Una ayuda que depende de la especialización de los servicios sociales municipales; una ayuda que puede encontrarse en el teléfono de atención a las mujeres maltratadas, el 016.
Y una ayuda que pueden, y deben, proporcionar los familiares y amigos. La amiga intima de la mujer asesinada conocía las circunstancias del maltrato. Casi con seguridad le animo a romper la relación. ¿A denunciar? Y recuerdo, sin ningún ánimo de reprochar nada a nadie, que también los amigos y familiares pueden presentar la denuncia, puede acudir a los
servicios especializados a narrar los hechos y pedir ayuda. La lacra de la violencia machista la debemos erradicar entre todos, con valentía y con decisión, también con responsabilidad.
Y cuando la mujer se decide a romper la relación –quizás no se atrevió a denunciar por la profesión de su marido-, sobrevino una reacción típicamente machista: o eres mía o no eres de nadie. Porque el machismo es posesión de la mujer; porque el machismo es negación de la libertad de la mujer. ¡A ver si nos enteramos de una vez por todas!
Estas son algunas de las coordenadas de la violencia de genero: maltrato psicólogico, miedo y temor a la pareja, vivir en silencio una situación de “esclavitud”, escasa ayuda de los servicios especializados. Y los vecinos, el entorno social, se muestran atónitos cuando se produce el crimen. No sospechaba lo que ocurría en el hogar o en las relaciones de pareja; incluso, a veces, no valoraban los desprecios y faltas de libertad que ocurrían ante sus ojos.
Y que no se subraye la profesión del asesino confeso, guardia civil. El machismo esta presente en todas las profesiones, en todas las clases sociales. Otra razón más para ahondar en la causa y raíz de la violencia de género: el pensamiento y la conducta machistas, de posesión, de supremacía del varón.
JOSE-ANTONIO BURRIEL
MAS DE CIEN MIL MUJERES AMENAZADAS
Septiembre 8, 2009
Mas de cien mil mujeres amenazadas por hombres que han mantenido una relación de afectividad con ellas; mas de cien mil mujeres que precisan una atención especial por el riesgo –mayor o menor- de volver a ser agredidas, incluso hasta la muerte. Unas cifras que invitan a la reflexión.
En primer lugar, esa cifra –nada exagerada si consideramos la “cifra negra”, es decir, las mujeres que sufren agresiones, físicas o psíquicas, y que guardan silencio, ocultan a la sociedad esa situación- nos indica una realidad que, se piense lo que se piense, esta tristemente presente en nuestra sociedad: la violencia machista, la violencia de genero, la violencia contra las mujeres por el hecho de ser consideradas inferiores al hombre. Una realidad que no podemos circunscribir únicamente a las muertes, éstas son el ultimo y trágico escalón de la violencia machista.
En segundo lugar cabe preguntarse por un hecho que esta presente en ese riesgo : las mujeres que han presentado una denuncia, incluso aquellas que tienen una orden de alejamiento, se confían, “tienden su mano” de nuevo al agresor con el riesgo que ello conlleva. ¿Se atiende convenientemente, tanto psicológica como socialmente, a las mujeres victimas de violencia de genero? Estamos ante un aspecto fundamental para que la mujer no solo rehaga su vida, sino que sea consciente de los riesgos que corre. No es suficiente con un programa se seguimiento de las mujeres amenazadas, hay que poner en marcha todos los medios previstos por la ley para la atención de las mujeres.
Y si nos referimos a las mujeres que retiran sus denuncias –el riesgo se multiplica porque esa retirada supone “una confianza” que nubla las defensas ante la violencia machista, una “confianza” en el agresor que refuerza sus ánimos ante su fuerza de disuasión-, hay que preguntarse: ¿se investigan las razones de esas retiradas tal y como esta previsto en la ley?
Finalmente, es pieza clave para la seguridad de las mujeres amenazadas, además de la atención antes señalada, la seguridad que puede proporcionarles el entorno social en el que viven y desarrollan su vida. Y no solo un entorno que debe mostrar enérgicamente su repulsa al maltratador, sino un entorno que debe apoyar a la mujer en sus decisiones y en sus pasos hacia una vida libre.
JOSE-ANTONIO BURRIEL
LA DENUNCIA DE LA MUJER
Septiembre 8, 2009
El problema de la violencia contra las mujeres, violencia de género, no se resuelve centrando toda la atención en la represión penal. Ciertamente si hay delito, deberá ponerse en marcha al procedimiento penal correspondiente y penar al delincuente. El problema de la violencia de género tiene dos claves para su erradicación: la educación en una cultura de igualdad, y la concienciación social profunda.
Y esa concienciación tiene dos ejes. Por un lado, la sociedad debe tomar conciencia clara de que el problema, la lacra de la violencia contra las mujeres, es social, es decir, nos atañe a todos, y nos atañe e todos porque la violencia machista afecta a un pilar fundamental de toda sociedad democrática, la igualdad en la libertad y en la dignidad de todas las personas. Por otro lado, la sociedad –familiares, amigos, compañeros, vecinos- debe ser consciente de que estamos ante un delito publico pero que suele perpetrarse entre las cuatro paredes del hogar, y que, por consiguiente, la mujer maltratada necesita del apoyo social tanto para recuperar la libertad, como para aseverar ante los juzgados la comisión del delito.
Pero esa concienciación afecta, asimismo, al conocimiento profundo por parte de todos los operadores que intervienen cerca de la mujer –jueces, fiscales, abogados, servicios sociales, policía, etc.- de las especiales características de la mujer que es maltratada.
Y la mujer maltratada sufre en su interior una ambivalencia que afecta a su visión de la “realidad”. Tiene miedo, esta inoculada de sumisión al varón, si tiene hijos, piensa en su salvaguarda, siente como “deber” mantener la unidad de la familia, cree estar enamorada, piensa que la pareja va a cambiar, etc. Todo ello lleva a la mujer a tomar “como realidad” lo que no lo es: que cierta violencia es normal, que ella tiene parte de culpa, que el tiempo lo cura todo. Y esa visión de “la realidad de su vida” le lleva en ocasiones a no denunciar –no hay que olvidar al respecto el temor que siente la mujer a que la justicia le obligue a decisiones que ni comparte, ni quiere-. También a retirar la denuncia –a este respecto no hay que olvidar la intimidación de la pareja y su entorno-
Hay que concienciar a la mujer para que se decida a dar el paso para recuperar su libertad. Y en parte esa concienciación pasa por convencer a la mujer de su dignidad y libertad, y no tanto en el castigo al maltratador. Y, sin ningun genero de dudas, a prestar a la mujer un trtato especializado e individualizado
Queda mucho camino por recorrer. Y todos, sin excepción alguna, tenemos mucho que hacer, entre otras cosas no dejar a la mujer sola, ni trivializar el maltrato centrando la atención en el homicidio: antes de la muerte ocurrieron muchas cosas –insultos, desprecios, limitaciones a la libertad, etc.,
.-
JOSE-ANTONIO BURRIEL
EL ASESINATO DE LAURA ALONSO
Septiembre 8, 2009
“Exnovios”, firma Mariah José Pou. ¡En el clavo! Como dicen los chavales: punto y pelota. Y el tema es importante, por repetitivo, por afectar a jóvenes, que, sin experiencia, no saben reaccionar contra la violencia machista y que, desgraciadamente, pueden llegar a ser victimas mortales.
Las jóvenes, muchas, puede llegar a confundir “exclusivismo”, “posesión”, dominio celoso con amor apasionado. Y olvidan algo esencial: sin libertad no hay amor, solamente “posesión”. Quien no respeta la libertad de otro, ni sabe amar, ni ama verdaderamente. Y no digamos nada cuando llega la violencia, física o psicológica. En estos casos, no hay amor, ni siquiera sentimiento amoroso, hay violación de los derechos humanos… ¡delito, en definitiva!
Y si se deciden a presentar denuncia –cuando la violencia se ha hecho más manifiesta-, la retiran por presiones, por temor al que dirán, por creer que todo va a cambiar, por dependencia, etc. ¿Para cuando se van a poner en marcha medidas de atención y ayuda a quien presenta la denuncia y después quiere retirarla? ¿Solamente poniendo en marcha al procedimiento judicial –penoso, traumático,- la mujer victima de violencia machista va a obtener ayuda de las instituciones?
Me repito como un loro: ¡basta ya de lagrimas y gritos tras los asesinatos!; el dedo acusador debe dirigirse hacia quien es violento, quien es machista, y debe dirigirse desde los primeros indicios de esa actitud. Mientras los machistas no sientan sobre sus vidas y conductas el rechazo total y absoluto del entorno en el que viven, las normas jurídicas poco podrán hacer para erradicar la violencia machista.
Y tiene razón Mariah José Pou -¡punto y pelota!- cuando muestra su casi estupefacción ante las palabras de sus amigas y amigos: se veía venir, nos lo temíamos…Cuando se ve que un tren va a descarrilar, ¿se encoge uno de hombros? Lo siento, pero en muchos homicidios machistas, además del principal culpable, el homicida, existen otros responsables -¿culpables?- quizás por omisión, quizás por no entender correctamente la amistad y la solidaridad, quizás hasta por egoísmo, por pensar solamente en ellos mismos. Y cuando en el interior de uno mismo existen dudas y desconcierto, es la mano amiga quien puede, y debe, ayudarnos.
Comprendo las dudas de la joven asesinada –nadie le echo una mano en esos momentos- Comparto la indignación de vecinos, familiares y amigos. Clamo por una indignación cuando se presencian o se tiene conocimiento de los primeros actos de machismo. Desde luego, hay que mostrar la repulsa total hacia los machistas. Pero hay que hacerlo mucho antes de que ocurra la tragedia.
JOSE-ANTONIO BURRIEL
LA DENUNCIA DE LA MUJER
Septiembre 5, 2009
El problema de la violencia contra las mujeres, violencia de género, no se resuelve centrando toda la atención en la represión penal. Ciertamente si hay delito, deberá ponerse en marcha al procedimiento penal correspondiente y penar al delincuente. El problema de la violencia de género tiene dos claves para su erradicación: la educación en una cultura de igualdad, y la concienciación social profunda. Y esa concienciación tiene dos ejes. Por un lado, la sociedad debe tomar conciencia clara de que el problema, la lacra de la violencia contra las mujeres, es social, es decir, nos atañe a todos, y nos atañe e todos porque la violencia machista afecta a un pilar fundamental de toda sociedad democrática, la igualdad en la libertad y en la dignidad de todas las personas. Por otro lado, la sociedad –familiares, amigos, compañeros, vecinos- debe ser consciente de que estamos ante un delito publico pero que suele perpetrarse entre las cuatro paredes del hogar, y que, por consiguiente, la mujer maltratada necesita del apoyo social tanto para recuperar la libertad, como para aseverar ante los juzgados la comisión del delito. Pero esa concienciación afecta, asimismo, al conocimiento profundo por parte de todos los operadores que intervienen cerca de la mujer –jueces, fiscales, abogados, servicios sociales, policía, etc.- de las especiales características de la mujer que es maltratada. Y la mujer maltratada sufre en su interior una ambivalencia que afecta a su visión de la “realidad”. Tiene miedo, esta inoculada de sumisión al varón, si tiene hijos, piensa en su salvaguarda, siente como “deber” mantener la unidad de la familia, cree estar enamorada, piensa que la pareja va a cambiar, etc. Todo ello lleva a la mujer a tomar “como realidad” lo que no lo es: que cierta violencia es normal, que ella tiene parte de culpa, que el tiempo lo cura todo. Y esa visión de “la realidad de su vida” le lleva en ocasiones a no denunciar –no hay que olvidar al respecto el temor que siente la mujer a que la justicia le obligue a decisiones que ni comparte, ni quiere-. También a retirar la denuncia –a este respecto no hay que olvidar la intimidación de la pareja y su entorno- Hay que concienciar a la mujer para que se decida a dar el paso para recuperar su libertad. Y en parte esa concienciación pasa por convencer a la mujer de su dignidad y libertad, y no tanto en el castigo al maltratador. Y, sin ningun genero de dudas, a prestar a la mujer un trtato especializado e individualizado Queda mucho camino por recorrer. Y todos, sin excepción alguna, tenemos mucho que hacer, entre otras cosas no dejar a la mujer sola, ni trivializar el maltrato centrando la atención en el homicidio: antes de la muerte ocurrieron muchas cosas –insultos, desprecios, limitaciones a la libertad, etc.,
JOSE ANTONIO BURRIEL