PEDERASTAS Y VICTIMAS

Marzo 29, 2008

 

Una vez mas, no es la primera, ni será la última, se ha abierto el debate acerca de la imposición de cadena perpetua, dependiendo de la gravedad, para determinados delitos, entre otros para los delitos de pederastia. No esta de mas el considerar determinadas cuestiones.

Se habla mucho de la reinserción social de los delincuentes. Conviene tener en cuenta que las penas privativas de libertad, la prisión, son castigo para el delincuente y, asimismo, protección para la sociedad. La Constitución habla de que la penas privativas de libertad deben de estar orientadas a la reinserción del delincuente, no que esa reinserción sea la única finalidad, ni siquiera la mas importante.

Se conoce, así los afirman los especialistas, que los pederastas son difícilmente reinsertables, que vuelven a delinquir una y otra vez, que el tratamiento psíquico de la pederastia no es infalible y que los resultados positivos requieren mucho tiempo y la tarea de profesionales auténticos. La conclusión es evidente: el tratamiento a recibir en las prisiones- obligatoriedad que debe constar  en la sentencia, requiere mucho tiempo  y profesionales debidamente preparados.

Nuestro sistema jurídico es ampliamente garantista para con los presuntos delincuentes y para los delincuentes. ¿Las victimas? Es duro el confirmarlo, pero las victimas en los procedimientos jurídicos no están debidamente protegidas, no se les otorga la amplitud de derechos y garantías que se otorga a los agresores. Y el derecho penal es un derecho represivo –hagamos constar que no es la represión en camino mas eficaz para cambiar las conducta-, pero es, debe serlo, una norma que proteja a los auténticos perjudicados del delito, es decir, a las victimas.

Dicho esto, podemos preguntarnos: con penas suaves, por decirlo así, para determinados delincuentes de los que se puede pronosticar que volverán a delinquir, ¿se protege debidamente a las posibles victimas?

JOSE-ANTONIO BURRIEL

 

 

      Donde hay patrón, no manda marinero. Es el dicho popular, y así es. Y el impresentable juez de Sevilla –dicho con respeto pero con todas las letras- trata de justificar su irresponsabilidad en el cumplimiento de su deber –juzgar y hacer cumplir lo juzgado- acusando a los funcionarios, sobre todo a una de  ellas, de no haber puesto a buen recaudo al pederasta de Huelva condenado por sentencia firme a ingresar en prisión. Donde hay patrón no manda marinero.

      El impresentable juez demuestra con sus declaraciones exculpatorias que carece de las mínimas cualidades para seguir ejerciendo en la Administración de Justicia, Inspecciones las que haga falta, pero… ¡hay que hacer rodar cabezas! No hacerlo, no llevar las irresponsabilidades hasta sus últimas consecuencias supondría un pitorreo para la sociedad.

      No voy a entrar en el tema de los habituales retrasos y dilaciones –en el caso que nos ocupa, la diligencia debía pudo evitar una trágica muerte-, pero si en la absoluta necesidad de terminar con los “reinos de taifas” en que algunos jueces han convertido su “territorio” de actuación: aquí mando y, hago lo que creo oportuno y, si cometo un error, la culpa es de los funcionarios, de la falta de medios, de la política, Donde hay patrón no manda marinero.

      ¿Cuantas sentencias sin ejecutar existen en Valencia, por ejemplo?  No existe Justicia si no se cumple lo sentenciado, lo demás son pamplinas. Eso si hablamos de las ejecuciones de las sentencias. Otrosi, por emplear la terminología jurídica, en lo referente a las comunicaciones, es decir, a la transversalidad de los actos judiciales. ¿Tiene sentido que el pederasta de Huelva firme en un Juzgado y, al mismo tiempo, este requerido por otro? Se entiende la incomunicación o sus dificultades cuando los escritos se trasmitían a galope de caballo; pero estamos en la era de la comunicación, en la era de la informática. ¡Increíble que los escritos o no lleguen o lleguen con retraso!

      Todo el mundo –gobierno y Consejo Judicial- andan revueltos ante el lamentable caso del pederasta de Huelva. Por favor, que no se reduzca todo a inspecciones, declaraciones y otras mandangas. ¡Las responsabilidades tienen que llegar a sus últimas consecuencias, y si un juez ha demostrado su irresponsabilidad, pues…a engrosar la lista de parados, además de la sanción correspondiente!

  JOSE ANTONIO BURRIEL

 

Faldas cortas, escotes, tangas, short para los hombres… ¿tendrán los dueños de esas Clínicas “Pascual” participación accionarial en industrias químicas del bromuro? Y es la primera idea que se me ocurre ante el atentado a la dignidad de la mujer al imponer como uniforme para trabajar en las citadas clínicas minifalda y escote.

El gerente o lo que sea de las clínicas ha afirmado que no conoce en profundidad la ley  de igualdad. Me da la mismo, porque no estamos ante una conculcación de dicha ley, sino ante un atentado a la dignidad de la mujer, y si no son conscientes los empresarios de esas clínicas de ese atentado, pues que quieren que les diga, lo mas lindo que se me ocurre es que estamos ante un machismo tan feroz como un león rampante.

La mujer, como el hombre, tiene libertad, también derecho, de vestir como le venga en gana, eso si respetando, si se trabaja en tal o cual sitio, a lo usuarios o clientes. Para los dueños o propietarios de las susodichas clínicas se respeta la dignidad de los usuarios obligando –so pena de rebajas salariares y posibles despidos- a que las enfermeras vistan minifalda y escote. ¿Por qué no se obliga a los hombres a ir en tanga o con pantaloncito corto? ¿Oigan es que las mujeres usuarias de esas clínicas no tienen derecho a disfrutar del cuerpo masculino?

Siento  escribir tales burradas, pero la noticia aparecida en los medios de comunicación no merece otros comentarios; bueno, si merecen los empresarios que atentan a la dignidad de la mujer la actuación de la autoridad competente.

Lo dicho, libertad para vestir, con respeto al lugar de trabajo y a los compañeros y clientes o usuarios. Para los dueños o empresarios o energúmenos de las clínicas “Pascual” el respeto a los  usuarios masculinos es que las enfermeras lleven minifalda y escote. Si fuera usuario de esas clínicas, protestaría enérgicamente por el concepto de “salido” que tienen de mi condición de hombre.

jose-antonio burriel

 

         Las consecuencias el asesinato machista de Jijona no pueden diluirse como si nada hubiera pasado. Tengo dudas acerca de si el asesinato hubiera podido evitarse. Pero no tengo dudas, absolutamente ninguna, de que han existido deberes que se han incumplido. Y esos incumplimientos exigen responsabilidades. Esconder la cabeza debajo de las alas, hablar de falta de medios personales y económicos y no depurar responsabilidades es, por muy fuerte que parezca, engañar a la sociedad.

         Me consta fehacientemente que se comunico a las autoridades correspondientes la salida de prision del asesino y la existencia de la medida penal de alejamiento. ¿Qué hicieron los organismos pertinentes?

         Si la Policía o la Guardia Civil de la zona de Jijona tenían conocimiento de la medida penal de alejamiento, ¿por que no detuvieron al hombre y lo pusieron a disposición judicial? Hay que tener en cuenta que una medida penal no esta a merced de la voluntad de nadie, es decir, ni la policía puede decir que como la mujer acepta, no pasa nada, ni el hecho de que la mujer acepte excluye que se este quebrantando la condena. ¿Por qué en tres meses no se hizo nada al respecto?

        ¿Los organismos de apoyo psicológico y social trataron, en la medida de sus posibilidades, a la mujer para ayudarla a terminar con su dependencia psicológica del agresor? ¿Para que están?

Todos aquellos que intervinieron o debieron intervenir en este caso –instituciones de ayuda, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad –también polisicia local, servicios sociales locales y autonómicos, etc. deben presentar un informe detallado de sus actuaciones. Asi lo exige la justicia y la responsabilidad. Que nadie se olvide que estamos ante una muerte. Y, una vez el informe este en poder de la autoridad correspondiente, que se tomen las decisiones que se deban tomar sin diluir responsabilidades, ni esconder la cabeza debajo de las alas.

Que cada palo aguante su vela. Yo seguiré insistiendo y pidiendo depuración de responsabilidades, porque algo se ha hecho mal o se ha dejado de hacer.

  JOSE-ANTONIO BURRIEL

¿Cómo es posible que un hombre con una medida condenatoria de alejamiento conviva durante tres meses con su pareja? Y en este caso no vale el decir que era con consentimiento de la mujer. Y no vale porque al ser el alejamiento una medida impuesta en sentencia, estamos ante un delito de quebrantamiento. Y según aparece en la información muchas personas conocían ese quebrantamiento. ¿Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad e incluyo a la Policía Local? Durante tres meses nada hicieron por detener al hombre y presentarlo ante el juez. Y recuerdo que existen unidades de policía cuya misión es controlar las órdenes de alejamiento. ¿Se pedirán responsabilidades? De nada sirve quejarse y guardar minutos de silencio si no se exigen las posibles responsabilidades  a quienes hayan fallado.

La existencia de las  unidades de valoración integral –unidades previstas en la ley y que deben de ser implantadas por las autoridades autonómicas ya que tienen transferidas las competencias- quizás hubiera podido evitar este asesinato machista. ¿Asesinato evitable? La barbarie humana no tiene límites, sin duda. Pero esa unidad de valoración integral hubiera podido determinar con mayor exactitud la peligrosidad  del condenado por malos tratos. Con ese dictamen  pericial es posible que se hubieran podido arbitrar otras medidas. Están bien los lamentos y las quejas, pero que se cumpla lo previsto en las leyes, quizás se hubiera evitado un nuevo asesinato machista.

¿Qué hicieron los servicios sociales y los servicios especializado cerca de la mujer asesinada? Porque según consta, el presunto asesino tenia antecedentes de malos tratos, lo que alertar acerca de su peligrosidad. Una ayuda psicológica y social a su pareja le hubiera podido alertar del peligro que corría –el machista lo es de modo continuo-; no se puede olvidar las dependencias de la mujer en relación con la pareja. ¿Responsabilidades?

La barbarie machista es imprevisible y en buena parte incontrolable. ¿Asesinato evitable? No me atrevo a decir tanto, pero si afirmo que algunas cosas han fallado en este asesinato machista, y que hay que analizar las responsabilidades y subsanar los posibles fallos. Una vez más lo diré: hay que exigir mayor profesionalidad en todos aquellos que tiene alguna relación con la violencia de género.

jose-antonio burriel

 

 

       Un menor de 14 años arremete a un compañero del Instituto y le rompe dos dientes, además de otras agresiones físicas. Ahora, la Audiencia de Sevilla condena a la madre del agresor a pagar 14.000 euros para pagar la reconstrucción de los dientes del agredido.

      La madre en un principio y con el fin de desviar su responsabilidad  acusaba a la dirección de centro educativo por no hacer “labores suficientes de vigilancia” de los alumnos. A este respecto la sentencia de la Audiencia responde que, al tratarse de “adolescentes que cursan estudios secundarios, no es precisa una labor de control y vigilancia tan rígidos”.

      La condena de la Audiencia Provincial de Sevilla aduce para la condena de la madre –pagar el tratamiento del agredido- los siguientes argumentos: laxitud y tolerancia a la hora de educar al hijo; la brutalidad e intensidad de la agresión evidencian “una falta de inculcacion o asimilación de educación y moderación de costumbres en el agresor ara la convivencia en valores”; la “conducta violenta y excesiva significa que las tareas educativas correctoras ejercidas por los padres no han fructificado, bien por la laxitud a la hora de inculcarlas o bien por la tolerancia en corregir las manifestaciones violentas”.

      Estamos ante un toque de atención judicial a los padres en la educación de los hijos. Con frecuencia y por desgracia algunos padres, demasiados, se encogen de hombros en la educación de los hijos dejando todo en manos del centro educativo. Craso error, pues la responsabilidad primaria y esencial de la educación de los hijos recae en los padres. Y, cuando algunos padres no quieren asumir su responsabilidad educativa, la laxitud –“manga ancha” para entendernos- y la tolerancia –“ancha es Castilla” también para entendernos- se adoptan como normas “educativas” y los hijos campan a sus anchas con los efectos condenados en esta sentencia o con  otros similares.

       Los centros educativos tiene su responsabilidad en la educación, pero los padres también, y una responsabilidad aun mayor. La ausencia de disciplina en el hogar, la permisividad ante cualquier conducta, el no corregir adecuada y oportunamente causas actitudes violentas, carencia de valores y, en definitiva, un daño a lo menores que puede llegar a ser irreparable.

 

Montserrat Comas, vocal  de Consejo General del Poder Judicial y presidenta del Observatorio de Violencia de Género y Doméstica, ha hecho unas declaraciones muy importantes desde mi punto de vista: subraya algunas de las necesidades mas perentorias en la lucha contra la violencia machista.

Sobre el descenso del interés social por la violencia machista. “Creo que los poderes públicos se están equivocando en el mensaje y que las campañas de sensibilización no están sirviendo para elevar la conciencia de los ciudadanos de que este es un problema que nos afecta a todos”. Así es, pienso que los mensajes son suaves poco directos. Por ejemplo, seria necesario un mensaje que, más o menos, dijera: tus familiares, amigos, compañeros y vecinos lamentan tu muerte y piden perdón por no haber hecho nada por ti.

Confianza de las mueres en la Justicia. “No hemos logrado que las mujeres confíen en el sistema, es decir, en la administración de Justicia, y en que habrá recursos sociales: tendrán atención psicológica, ayudas económicas, formación profesional, etc.”. En primer lugar, la administración de Justicia debe evitar con todas sus fuerzas la “victimizacion secundaria” de las víctimas. Y, en segundo lugar, hay que ayudar a las víctimas sin tanto papeleo y burocracia. Las victimas deben estar convencidas de que tendrán una mano que les ayude.

Unidades de valoración forense integral. “Únicamente se han creado 20 unidades en toda España, incumpliendo la ley y teniendo en cuenta  que son piezas fundamentales para que los jueces  puedan disponer de informes periciales rigurosos con el objetivo de tomar medidas cautelares y dictar ordenes de protección”.  Pues, son muchas las Comunidades Autónomas que incumplen la ley, no en vano tiene transferidas esas competencias.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

En Jijona (Alicante), a cuchilladas, por su pareja sentimental, una mujer de 40 años ha sido asesinada. Y trs los datos escuetos, el drama de la violencia machista –cuatro muertes- vuelve a asolar la Comunidad Valenciana. ¡2o mujeres asesinadas en España en lo que va de año.

Junto al lamento y dolor por este nuevo asesinato machista, la reflexión. Y el mensaje no puede ser más claro y rotundo: la sociedad debe reaccionar con energía. Si por los atentados etarras se sale a la calle y se pide el cese e la barbarie, también hay que salir a la calle por la barbarie machista, desgraciadamente más sangrienta que la de las hienas etarras.

La sociedad debe dejarse de lamentar la presunta ineficacia de las medidas en vigor –tiempo al tiempo-. Las autoridades deben de poner todos los medios posibles para “despertar a la sociedad, para que adquiera una mayor concienciación, y esa es una actuación todavía mas urgente que la petición de que las mujeres denuncien. Porque todos debemos saber, y ponerlo en practica, que la mujer victima de la violencia machista debe encontrar en su entorno social –familiares, amigos, vecinos- apoyo y fortaleza para denunciar, para decir “basta ya” a quien le arremete, a quien le manipula, a quien le arrebata la libertad y la dignidad.

Y llevar a la práctica, de una vez por todas, la educación en la igualdad. La concienciación y sensibilización social pueden contribuir al rechazo de toda actitud machista, a que sepan  que nada ni nadie justifica los malos tratos, ni siquiera en sus manifestaciones mínimas. Pero es la educación quien preparara para el futuro una sociedad en donde los machistas no tengan protagonismo alguno.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

        Me refería al “Decálogo” comprometido por el periódico “Publico” para informar sobre violencia de genero. Al hijo de algunos puntos de ese decálogo, algunas reflexiones.

        “Evitaremos las opiniones de vecinos o familiares que no hayan sido testigos directos de los hechos; en cualquier caso, nunca recogeremos opiniones positivas sobre el agresor o la pareja” Porque muchos vecinos o familiares hablan “toro pasado”, según la expresión coloquial. No hicieron nada para ayudar a la mujer cuando era tiempo y después “pontifican” ante los micrófonos y las cámaras. Porque los vecinos o familiares, como siguen pensando que son “cosas de la pareja” o hechos puntuales, como muchos de ellos no admiten que la causa y raíz de la violencia de género es el machismo, afirman que el hombre era normal, que se llevaban bien. Si dijeran lo contrario, habría que exigirles que pidieran perdón por no haber hecho nada.

         “Denunciaremos también la llamada violencia continuada (agresiones, maltrato psicológico…aunque no tenga resultado de muerte”. Hay que la sociedad identifique violencia machista con asesinato. La violencia machista es violencia continuada, es violencia para dominar, para poseer. Y en la inmensa mayoría de los casos la muerte, el asesinato, no es sino el ultimo peldaño de una “escalera de la violencia y la degradación.”

        Todos, cada uno en la medida de sus fuerzas y de sus responsabilidades, hemos de contribuir a una mayor concienciación de la sociedad acerca de la violencia machista. No me cansare de repetirlo; nunca convenir malos tratos en nuestro entorno. No me cansara de repetirlo; todos debemos tender nuestra mano para ayudar. No me cansaré de repetirlo: erradicar la violencia machista de la sociedad es responsabilidad de todos, de cada uno de nosotros.

JOSE ANTONIO BURRIEL

 

NO LO CONSIENTAS

Marzo 21, 2008

 Lo tengo delante de mis ojos, en letras grandes, justo encima del ordenador. Asi esta el lema del sello emitido por Correos: si sabes de malos tratos, no lo consientas, llama al 016.

Esa es la clave para dar un fuerte empujón a la lucha contra la violencia machista: el apoyo de toda la sociedad a la mujer maltratada, el apoyo a la mujer al menor atisbo de violencia machista.

Quedarse en “que barbaridad”, “hay que poner mas medios”, “los hay animales” y un largo etcétera de comentarios, es insuficiente de largo. Ese sentimiento de horror ante la violencia machista contra las mujeres debe traducirse en acciones concretas: denuncias, testimonios, ayudas, consejos… ¡siempre una mano tendida!

Ya sabia de ello, pero en estos días he tenido ocasión de comprobarlo una vez  más. En cuanto un artículo mío contra la violencia machista es descubierto por determinadas asociaciones y colectivos, comentario tras comentario atacándome de un modo y otro, aunque con un argumento recurrente: existen muchas mujeres que maltratan, hay muchos hombres maltratados. Lo siento pero siempre pienso lo mismo y ahora lo escribo: ¡pobrecitos hombres maltratados que no se atreven a presentar denuncias!

Y comento esa reacción machista porque echo en falta una reacción semejante en la lucha contra la violencia sobre las mujeres. Echo en falta comentarios, artículos, declaraciones y actitudes semejantes siempre que un acto machista ensucie la sociedad. Y lo echo en falta porque considero que los machistas deben saber fehacientemente el rechazo de los ciudadanos, de la sociedad.

Lo dicho, si sabes de malos tratos no lo consientas, reacciona con fortaleza, manifiesta en voz alta tu defensa de los derechos humanos, de la dignidad e cualquier ser humano.

JOSE-ANTONIO BURRIEL