SOBRE LA VIOLENCIA EN LA PAREJA
Septiembre 28, 2008
Es evidente que las leyes no cambian las conductas, solamente las castigan. Es posible que con el paso del tiempo el temor a la pena o castigo haga reflexionar a más de uno y eso influya en una rectificación de la conducta. Por consiguiente, las penas establecidas por la Ley contra la Violencia de Genero no van a intimidar a la mayoría de los agresores. Se precisa una prevención general, y eso pasa, si se quiere cambiar las conductas, por una educación adecuada y profunda. Y de esa formación forma parte la enseñanza acerca de la resolución pacifica de los conflictos, los medios para dominar los instintos básicos de la persona, tal como la ira o la venganza, etc., y, esencialmente, la igualdad de todas las personas.
Los asesinos no matan porque son machistas. A mí me parece más adecuado este otro planteamiento, aunque ambos estén errados: los hombres no maltratan a sus parejas porque son machistas.
Poner como fundamento de las agresiones –de muerte, palizas o maltratos psíquicos- la ira o la venganza, es simplificar el problema, además de ofrecer una “excusa” a muchos presuntos –como no tengo excesiva ira o desmedido afán de venganza, no me considero superior y poseedor de la mujer, es decir, no soy machista- Bien saben los entendidos –aunque muchos así se autocalifican sin que demuestren conocer a fondo el problema- que la ira, la venganza, el egoísmo o la violencia son uno de los elementos de los actos de violencia. El otro elemento del acto violento es el instrumental, es decir, la finalidad que se pretende con la expresión de la violencia.
El hombre que agrede a su pareja lo hace porque ésta impide su idea de ser dominante o posesivo, de superioridad. Podrá actuar con ira o con afán de venganza, pero, junto a ese componente afectivo, esta el instrumental: no se me puede oponer porque yo son el que mando, el superior, quien domina, etc. No actuara pensando que es machista, pero lo es. No actuara pensando que tiene una ideología machista, pero la tiene, adquirida educacionalmente y por transmisión. No hay que olvidar que la ideología se tiene por las razones que sean, pero cuando actuamos, pensamos o debatimos no estamos apoyándonos reflexivamente sobre si tenemos esta o aquella ideología; lo hacemos porque ese es nuestro pensamiento, esas son nuestras estructuras mentales… ¡esa es nuestra ideología!
Y todo ello lo traigo a colación porque Vicente Garrido se ha despacho con un articulo en el que, además de arrimar el ascua a su sardina, se niega a admitir la existencia de la ideología patriarcal machista, y reduce el problema de la violencia en la pareja a sentimientos de ira, de venganza, de baja autoestima, de alcohol y de buenos modales. ¡Zapatero, a tus zapatos!
JOSE-ANTONIO BURRIEL
SOCIEDAD Y VIOLENCIA DE GENERO
Septiembre 22, 2008
El Delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, ha afirmado en Valencia varias reflexiones sobre a violencia machista, reflexiones que vienen a resaltar algunas cuestiones que estan haciendo un evidente daño a la comprensión del tema y, por consiguiente, a la erradicación de esa lacra que daña a todo el entramado social.
Miguel Lorente ha dicho: el 94% de los españoles asocia los casos de violencia de género al alcohol y las drogas. Y recordó que casi la mitad de los ciudadanos europeos –también los españoles lo somos- piensan que las mujeres provocan el maltrato.
Séneca, nuestro clásico cordobés, dijo, y hace muchos siglos, que el alcohol no hace sino sacar de nosotros lo que tenemos dentro. Es decir, el alcohol, también las drogas, es solamente un fertilizante, un abono, y en modo alguno es causa de la violencia machista. Y no es una simple aseveración, es la constatación de los datos existentes sobre la violencia de género. Y no es cierto que las mujeres provoquen el maltrato. No es cierto, pero además si así fuera, vale la pena recordar que nadie, absolutamente nadie, tiene razón alguna para maltratar de la forma que fuere; que todos, absolutamente todos, tenemos derecho a vivir sin violencia hagamos lo que hagamos.
Y Miguel Lorente, Delegado del Gobierno para la Violencia de Genero, ha recordado en Valencia que solamente el 2,8% de los españoles cree que la violencia sobre las mujeres es un ”problema grave”. Con otras palabras, no existe sensibilización en la sociedad española sobre el tema de la violencia machista.
Para entender la gravedad del problema es conveniente recordar que la causa de la violencia de género, la violencia machista, es la ideología patriarcal-machista, es decir, una ideología que defiende la superioridad del hombre sobre la mujer, y la sumisión de ésta al varón. Y ya le pueden dar algunos las vueltas que quieran al problema, esa es la causa y la raíz. Por consiguiente, esa ideología macula a una sociedad que pretende ser libre, justa y democrática.
JOSE-ANTONIO BURRIEL
INDIGNA DEFENSA DE UN MALTRATADOR
Septiembre 15, 2008
El espectáculo de algunos programas de televisión –la gran mayoría son “programas-basura”- alcanza limites insospechados cuando se pretende “jugar”-porque no es otra cosa- con la violencia de género. Por ejemplo, la compañero del agresor de Jesús Neyra y presunta maltratada.
Se le paga un “pastón” para que se siente en un plato y desgrane toda una suerte de sandeces y peregrinas afirmaciones. Y cualquier experto en violencia de género –los periodistas no tiene porque ser expertos en todos los temas, pero si que tienen que ser responsables y acudir al asesoramiento de los verdaderos expertos- sabe bien que una mujer maltratada busca, en muchas ocasiones y casos, excusas para su maltratador. Y busca excusas porque siente vergüenza, miedo, humillación; porque “confía” en el cambio de la pareja; etc. ¿A que cuento venia el llevarla a un programa para que negara hechos que los testigos aseveran?
El programa –insisto en lo de “basura”-pretendía llamar la atención, conseguir un alto índice de audiencia; eso si, a costa de confundir al publico vidente. Y hay algo que me duele, y mucho, de esa intervención televisiva, así como también del eco que se ha dado al programa y a la presunta maltratada y sus sinrazones, sin olvidar el estado de coma de Jesús Neyra. Me preocupa, y me duele, el encogimiento de hombros de muchas personas cuando presencien, o incluso cuando tengan noticia, malos tratos. Si, van a inhibirse ante el temor de la respuesta del maltratador y de la maltratada. Y sin esa acción decidida de todos los ciudadanos, seguirá siendo difícil erradicar la violencia de género.
El maltratador sabe que su delito no va a quedar impune; sabe que cuando la denuncie este en el juzgado, todo el peso de la ley caerá sobre su acto delictivo. Pero el maltratador debe saber también que quienes le rodean no van a dejar que su delito quede en la penumbra o se silencie. El maltratador debe saber que la sociedad le rehechas; mejor; el maltratador debe sentir en sus carnes el rechazo personalizado de quienes le rodean.
En fin, lamentable espectáculo de un “programa basura”. Y si me permiten, añadiré: siento lastima por la presunta maltratada; y siento lastima porque con su actitud ha hecho daño a otras mujeres maltratada a si misma; porque con su actitud jamás podrá recuperar la dignidad y la libertad.
jose-antonio burriel