“Modelos de actuación en violencia de género. Estudio piloto en Aragón” (Trabajo encargado por El Justicia de Aragón) Autor principal: Juan Antonio Cobo, Médico Forense, Director del Instituto de Medicina Legal de Aragón. Estos son los datos de un muy buen informe, que recomiendo vivamente.
Y de ese informe este apartado referido al silencio de las victimas: “La necesidad de preservar la unidad doméstica, asumida íntegramente por la mujer pareja/madre, le exige mantener en silencio el malfuncionamiento familiar, ocultarlo, disimular incluso las agresiones que sufre. La disimulación, la ocultación de lesiones o de conductas agresivas, ocupa un papel protagonista en la realidad diaria de la violencia doméstica cuando las exploramos como médicos forenses. Silencio medido por los años que las agresiones físicas tardan en exteriorizarse, y más años en denunciarse, y, posiblemente como una secuela de ese silencio, de esa tolerancia a la agresión, de esa indefensión aprendida, la muerte homicida de la que no hemos conocido signos de alerta premonitoria más que una quinta o una cuarta parte. La víctima, en la búsqueda (casi obsesiva = doble identidad) de protección de su entorno doméstico aún en contra de su propia protección, quiere ocultar lo que ha sucedido, y explicar que su dolor se debe a otra causa, o que su lesión ha sido accidental. La víctima parece no serlo en muchas ocasiones. En otras ocasiones, las personas agresoras aparecen como protectoras, y muy habitualmente son “protegidas” y “entendidas” por la víctima, y con ello, “justificadas”. La víctima adquiere un papel protector del hombre agresor, muchas veces “matriarcal” de su pareja, desdoblándose de su papel de cónyuge. Es la violencia en la que los cuerpos de seguridad pueden ser agredidos por la persona “víctima/denunciante” cuando intentan contener físicamente a la persona “agresora/denunciada”, a pesar de haber sido llamados con angustia y urgencia por la primera”.
Entender este “silencio de las victimas” es esencial para comprender no solo la realidad de la violencia de género, sino también la actitud de las propias victimas ante la denuncia, en el juicio, en la ayuda que necesitan para salir del pozo de la esclavitud.
JOSE-ANTONIO BURRIEL

Enero 31, 2009

Ante los datos del 2008 de la violencia de género en nuestro país las asociaciones de jueces no lo han dudado: penas mas duras no solucionen el problema, son necesarias más medidas educativas y preventivas.
No es la primera vez que acudo a Martín Luther King, tampoco será la última. El líder de los derechos civiles afirmaba: las leyes penales podrán intimidar, pero no cambiar los corazones y las conductas.
El agresor machista no se detiene en su conducta ante el temor al castigo penal; considera que actúa de acuerdo con los códigos sociales seculares –el dominio del hombre sobre la mujer, y hace lo que “cree está en consonancia con su condición masculina”. El agresor machista, una vez condenado, cumple la pena y no recibe un tratamiento de reeducacion, tal y como prescribe la norma legal. Volverá a las andadas. La reeducacion del agresor es, pues, una medida educativa y también preventiva.
Se insiste, los datos son significativos, el un crecimiento de la violencia machista en jóvenes y también en adolescentes. Me pregunto: ¿por qué no se esta cumpliendo lo prescrito en la Ley Integral contra la violencia de género? Porque esa Ley habla de medidas educativas desde los inicios de la escolarización. Es evidente que hay que prevenir la violencia entre los jóvenes, pero es mas evidente que hemos de actuar desde los primer pasos, de lo contrario estaremos en poniendo “parches”.
El índice de sensibilización social es muy bajo, alarmantemente bajo. Cierto es que hay que seguir con las campañas y las llamadas de atención ante el grave problema de la violencia sobre las mujeres. Y no conviene olvidar que muchas de esas campañas no calan con hondura porque casi todo el mundo esta dispuesto a rechazar la violencia física llamativa, no digamos nada las muertes. Sin embargo, pocos son los que advierten la maldad de la violencia psicológica del hombre sobre la mujer –precede a la violencia física-. Y son pocos, y cala poco, porque son muchos los que siguen anclados en una concepción multisecular de la mujer como objeto, o caso, del hombre. Otra vez estamos ante la urgencia de medidas educativas y preventivas que permitan que las nuevas generaciones estén sensibilizadas.
Soy de los que cree que la Ley Integra –a pesar de los datos- esta siendo eficaz: que aumenten las denuncias de las mujeres es un paso hacia delante. Pero soy de los que cree que la Ley Integral ha ido un fracaso en lo que se refiere a medidas educativas. ¿Por qué? Quizás porque nos hemos detenido en los juzgados especializadas y en campañas ruidosas, y hemos olvidado lo previsto ara la educación. Quizás porque todavía muchas autoridades y gobernantes no son conscientes de la razón y causa del machismo: una concepción de la mujer como subordinada al hombre.
Soy optimista, aunque con los pies en el suelo, y pienso que estamos en el buen camino. Pongamos el acento en las medidas educativas y preventivas, esperemos la reacción de las autoridades educativas.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

Enero 31, 2009

Ante los datos del 2008 de la violencia de género en nuestro país las asociaciones de jueces no lo han dudado: penas mas duras no solucionen el problema, son necesarias más medidas educativas y preventivas.
No es la primera vez que acudo a Martín Luther King, tampoco será la última. El líder de los derechos civiles afirmaba: las leyes penales podrán intimidar, pero no cambiar los corazones y las conductas.
El agresor machista no se detiene en su conducta ante el temor al castigo penal; considera que actúa de acuerdo con los códigos sociales seculares –el dominio del hombre sobre la mujer, y hace lo que “cree está en consonancia con su condición masculina”. El agresor machista, una vez condenado, cumple la pena y no recibe un tratamiento de reeducacion, tal y como prescribe la norma legal. Volverá a las andadas. La reeducacion del agresor es, pues, una medida educativa y también preventiva.
Se insiste, los datos son significativos, el un crecimiento de la violencia machista en jóvenes y también en adolescentes. Me pregunto: ¿por qué no se esta cumpliendo lo prescrito en la Ley Integral contra la violencia de género? Porque esa Ley habla de medidas educativas desde los inicios de la escolarización. Es evidente que hay que prevenir la violencia entre los jóvenes, pero es mas evidente que hemos de actuar desde los primer pasos, de lo contrario estaremos en poniendo “parches”.
El índice de sensibilización social es muy bajo, alarmantemente bajo. Cierto es que hay que seguir con las campañas y las llamadas de atención ante el grave problema de la violencia sobre las mujeres. Y no conviene olvidar que muchas de esas campañas no calan con hondura porque casi todo el mundo esta dispuesto a rechazar la violencia física llamativa, no digamos nada las muertes. Sin embargo, pocos son los que advierten la maldad de la violencia psicológica del hombre sobre la mujer –precede a la violencia física-. Y son pocos, y cala poco, porque son muchos los que siguen anclados en una concepción multisecular de la mujer como objeto, o caso, del hombre. Otra vez estamos ante la urgencia de medidas educativas y preventivas que permitan que las nuevas generaciones estén sensibilizadas.
Soy de los que cree que la Ley Integra –a pesar de los datos- esta siendo eficaz: que aumenten las denuncias de las mujeres es un paso hacia delante. Pero soy de los que cree que la Ley Integral ha ido un fracaso en lo que se refiere a medidas educativas. ¿Por qué? Quizás porque nos hemos detenido en los juzgados especializadas y en campañas ruidosas, y hemos olvidado lo previsto ara la educación. Quizás porque todavía muchas autoridades y gobernantes no son conscientes de la razón y causa del machismo: una concepción de la mujer como subordinada al hombre.
Soy optimista, aunque con los pies en el suelo, y pienso que estamos en el buen camino. Pongamos el acento en las medidas educativas y preventivas, esperemos la reacción de las autoridades educativas.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

Según el Diccionario “cachondeo” es: burla, guaseo; situación poco seria, desorden y confusión. Pienso que la mejor descripción del espectáculo ofrecido por la cárcel de Picassent es esa: ¡puro cachondeo!
Según la Constitución Española finalidad esencial de la pena privativa de libertad es la reinserción y reeducacion de los penados. Ofrecer un numerito pornoerotico a penados, algunos de ellos por delitos sexuales o por delitos de violencia sobre la mujer, ¿es reeducacion y reinserción social? ¡Puro cachondeo –guasa, desorden, confusión- para los presos, para la sociedad, para las normas constitucionales!
Salir las autoridades penitenciarias de la cárcel diciendo que no estaba previsto un desnudo integral –tampoco la leche condensada en los pezones, ni el vibrador en la boca de algún que otro penado, algo con que la “estrella” aderezo su actuacion-, no es otra cosa que…puro cachondeo. Salir las altas autoridades de Instituciones Penitenciarias diciendo que se toma buena nota y que se va a procurar que no vuelva a ocurrir en ningún centro penitenciario, y no existir ni dimisión ni cese alguno es… ¡puro cachondeo!.
Y la sociedad, los ciudadanos, azotada por el trágico desempleo y por la deriva fantasmagórica de las autoridades, aguanta ese cachondeo y cualquier otro; eso sin olvidar el adormecimiento de los ciudadanos ante sus trechos y los deberes. Después hablaran las autoridades de erradicar el machismo de la sociedad… ¡es broma, es guasa, es cachondeo!
Porque ciertamente ese espectáculo de desnudo stiptease integral es provocación al machismo, tamben degradación de la mujer. Uno esta acostumbrado, mal que le pese, a contemplar anuncios que presentan el cuerpo de la mujer como objeto de deseo para el hombre, es decir, la mujer para placer del hombre, como objeto, como…a su servicio. Por si no teníamos bastante con la publicidad, la llevamos gratis, bueno, pagando la administración del Estado, a los penados. ¡Viva el cachondeo y la insensatez!
Allá da cual con su libertad –sin que ese ejercicio lesione la libertad de los demás. Allá quien desee pagar para ver un desnudo con sus aditamentos excitantes y provocadores. ¿Eso educa, reinserta, rehabilita? ¡Ni de coña! Por cierto, se me olvidaba: habría que revisar seriamente la calidad educativa de quienes decidieron la actuación.
Por ultimo, no es de recibo que nadie, por muy alta autoridad que sea, salga diciendo eso de que “no es para tanto”, o de que quienes lo han denunciado son unos hipócritas. No me escandalizan los striptease –alla cada cual son sus deseos o apetencias- Me indigna algo que amplia una degradacion de la mujer –machismo puro y duro-. Y me deja perplejo y hasta turulato que algo asi haya ocurrido en un centro donde, ademas del castigo judicial pertinente, se debe reeducar y rehabilitar.
Y como en el diccionario están prácticamente juntas, he visto el significado –aunque ya lo sabia- de “cachondo”: dicho de una persona, dominada por el apetito venéreo –es decir, pura animalidad, solamente sexo o genitalidad, nada de amor verdadero-. En fin, alguien, en la cárcel de Picassent, debió pensar que era conveniente en los días navideños ofrecer a los reclusos una buena dosis de apetito venéreo, de machismo, de pornografía. Y eso que en la cárcel se busca la reeducacion y reinserción de los presos…

Según el Diccionario “cachondeo” es: burla, guaseo; situación poco seria, desorden y confusión. Pienso que la mejor descripción del espectáculo ofrecido por la cárcel de Picassent es esa: ¡puro cachondeo!
Según la Constitución Española finalidad esencial de la pena privativa de libertad es la reinserción y reeducacion de los penados. Ofrecer un numerito pornoerotico a penados, algunos de ellos por delitos sexuales o por delitos de violencia sobre la mujer, ¿es reeducacion y reinserción social? ¡Puro cachondeo –guasa, desorden, confusión- para los presos, para la sociedad, para las normas constitucionales!
Salir las autoridades penitenciarias de la cárcel diciendo que no estaba previsto un desnudo integral –tampoco la leche condensada en los pezones, ni el vibrador en la boca de algún que otro penado, algo con que la “estrella” aderezo su actuacion-, no es otra cosa que…puro cachondeo. Salir las altas autoridades de Instituciones Penitenciarias diciendo que se toma buena nota y que se va a procurar que no vuelva a ocurrir en ningún centro penitenciario, y no existir ni dimisión ni cese alguno es… ¡puro cachondeo!.
Y la sociedad, los ciudadanos, azotada por el trágico desempleo y por la deriva fantasmagórica de las autoridades, aguanta ese cachondeo y cualquier otro; eso sin olvidar el adormecimiento de los ciudadanos ante sus trechos y los deberes. Después hablaran las autoridades de erradicar el machismo de la sociedad… ¡es broma, es guasa, es cachondeo!
Porque ciertamente ese espectáculo de desnudo stiptease integral es provocación al machismo, tamben degradación de la mujer. Uno esta acostumbrado, mal que le pese, a contemplar anuncios que presentan el cuerpo de la mujer como objeto de deseo para el hombre, es decir, la mujer para placer del hombre, como objeto, como…a su servicio. Por si no teníamos bastante con la publicidad, la llevamos gratis, bueno, pagando la administración del Estado, a los penados. ¡Viva el cachondeo y la insensatez!
Allá da cual con su libertad –sin que ese ejercicio lesione la libertad de los demás. Allá quien desee pagar para ver un desnudo con sus aditamentos excitantes y provocadores. ¿Eso educa, reinserta, rehabilita? ¡Ni de coña! Por cierto, se me olvidaba: habría que revisar seriamente la calidad educativa de quienes decidieron la actuación.
Por ultimo, no es de recibo que nadie, por muy alta autoridad que sea, salga diciendo eso de que “no es para tanto”, o de que quienes lo han denunciado son unos hipócritas. No me escandalizan los striptease –alla cada cual son sus deseos o apetencias- Me indigna algo que amplia una degradacion de la mujer –machismo puro y duro-. Y me deja perplejo y hasta turulato que algo asi haya ocurrido en un centro donde, ademas del castigo judicial pertinente, se debe reeducar y rehabilitar.
Y como en el diccionario están prácticamente juntas, he visto el significado –aunque ya lo sabia- de “cachondo”: dicho de una persona, dominada por el apetito venéreo –es decir, pura animalidad, solamente sexo o genitalidad, nada de amor verdadero-. En fin, alguien, en la cárcel de Picassent, debió pensar que era conveniente en los días navideños ofrecer a los reclusos una buena dosis de apetito venéreo, de machismo, de pornografía. Y eso que en la cárcel se busca la reeducacion y reinserción de los presos…
JOSE-ANTONIO BURRIEL

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Además de machista, descerebrado a tope. Estaba leyendo un poema de Borges, y… ¡un maloliente tufo a machismo ha inundado el despacho! He vuelto a leer el reportaje de la prensa; dos veces mas. Me he restregado los ojos por si estaba algo dormido. He vuelto a Borges, y me he dicho: no se lo envío al alcalde de Villalon porque es posible que no sepa juntar más de dos letras.
Va el aguerrido alcalde de Villalon y dice: he hablado con muchos hombres, y me han dicho: tal y como están las leyes, si la mujer va a dejarme sin casa y se va a ir con otros, lo que vale la pena es matarla. Y el alcalde de Villalón lo lanza los cuatro vientos, convencido de haber descubierto la pólvora, ser el máximo experto en violencia de genero, y no se que cosas mas. ¿Será consciente de que es un machista y además descerebrado? No se si será consciente, pero serlo lo es y en grado sumo. Ha dicho lo que los machistas, y todavía perviven entre nosotros, y por desgracia muchísimos, piensan: que supriman las leyes y que todo vuelva a su “estado natural”: la mujer en el puño del hombre.
Para mayor “coña marinera” el alcalde de Villalon ha escrito al Rey pidiendo se intervención en la petición de indulto a su alguacil condenado por sentencia firme por el delito de violación. Según el descerebrado y machista alcalde la ley sobreprotege a las mujeres. Es decir, que las mujeres tienen que dejar que las violen, o las leyes deben condenar con una pequeña multa a los violadores. Es decir, las mujeres existen para ser violadas, las mujeres deben quedarse tranquilamente en casa, las mujeres no son libres de vivir su vida con quien quieran, las mujeres son…”propiedad de los hombres”.
El alcalde de Villalón ha dicho lo que todavía muchos hombres piensan, aunque no se atrevan a hacerlo en voz alta; la mujer en la casa y con la pata quebrada. Yo no haría una moción de censura para echar de la alcaldía al machista y descerebrado. Simplemente lo echaría a la calle por no cumplir las condiciones para ejercer de alcalde: coeficiente mental a nivel cero, rechazo a las leyes establecidas, vocinglero del machismo, en absoluto demócrata.
Igual que existen monumentos a los héroes y a los personajes históricos de las localidades, Villalon debería costear un monumento a su alcalde. Vestido con ropa de Atapuerca, debería llevar en su cuello un cartel con la siguiente inscripción: ejemplar de machista y descerebrado.
Lo siento, me he indignado con el alcalde de Villalón. Pero no estoy dispuesto a callarme ante las atrocidades que ha dicho, o que dicen otros. Ya no mas silencio, ha que levantar la voz y hacerlo con fuerza. Y seguir la norma del refrán: al pan, pan, y al vino, vino. Traducido: al machista, machista; al descerebrado, descerebrado.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

MACHISMO E INMIGRANTES

Enero 3, 2009

Ante el significativo aumento de mujeres inmigrantes asesinadas por sus parejas o exparejas también inmigrantes se han levantado diversas voces en un intento de explicar el problema. Y algunas de esas voces han desbarrado un pelin, por no decir mucho pelin.
Una de esas voces, la de la presidenta de la Comunidad de Madrid, me ha recordado la del prescíndete de la Audiencia Provincial de Valencia, que afirmo en una entrevista: en nuestro país el problema de la violencia entre las parejas es de educación; entre los inmigrantes es un problema de cultura machista. ¡Cero papatero! La presidenta de la Comunidad de Madrid ha afirmado: posiblemente el problema es de cultura. ¡Otro cero patatero!. Eso les pasa por meterse en camisa e once varas. O saben del tema, y no son unos expertos; o se informan bien con expertos. Hablar por hablar… ¡cero patatero!
De una vez por todas: la causa y raíz de la violencia de genero –violencia física o psicología, asesinato- es la ideología –o cultura, como se quiera- patriarcal-machista, una ideología que defiende la superioridad del hombre sobre la mujer, la sumisión de esas al “macho”, el derecho del “macho” a hacer con la mujer lo que le venga en gana. Así de simple y así de sencillo… ¡y así de grave!
Y esa ideología existe en España, en Europa, en América, en el mundo musulmán, etc. Y esa “infracultura” también la hemos exportado nosotros, los europeos y principalmente los españoles por razones de imperio, a los países de Latinoamérica. Acusar a los inmigrantes de aumentar la cifra de asesinatos es, además de lo dicho hasta ahora, un superficial intento de “lavarnos las manos”. Son ellos, los que vienen de fuera los machistas; nosotros, los ciudadanos de este país, no somos –salvo unos cuantos descerebrados- machistas, Quizás solamente un tanto maleducados. A ver cuando nos damos cuenta de que el machismo trata desesperadamente de arrojar las culpas sobre los otros o sobre causas que no lo son, en un intento de exculpación o de desviar la atención.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

El profesor Neyra ha concedido una entrevista a un medio de comunicación. A lo largo de sus manifestaciones demuestra, una vez más, su hombría de bien.
Entre otras cosas, ha dicho: “frente a las agresiones a la mujeres no se puede ni se debe ser neutral”; “hay que intervenir, sin pensar en otra cosa”; hay personas que no quieren saber nada de los demás”; no se puede dejar que se golpee salvajemente a una mujer”; “los que tienen que tener miedo son los maltratadores, no los que defendamos la paz”; hay que quitarle la mascara al agresor, hay que dejarle desnudo ante los demás”. ¡Enhorabuena y aplausos, profesor!
¡Quitarle la mascara al agresor, desenmascararlo, desnudarlo ante los demás! Estamos ante un magnifico lema en la lucha por erradicar la violencia de genero. No se puede consentir que el maltratador aparezca ante quienes le conocen como una buena persona, educado, cortes… ¡es un machista que maltrata a su pareja! Y esa ideología machista debe aparecer ante los demás para que nadie piense que estamos ante algo normal.
¡Quitarle la mascara! No debemos consentir que el maltratador se escude en el alcohol o las drogas. Si no hubiese bebido…Si no hubiera bebido seguiría siendo un machista, porque el alcohol es tan solo un desinhibidor. No debemos permitirle que esconda la cabeza debajo e las alas y nos cuente que no sabia las consecuencias de sus actos, que actuaba según había visto…Hay que decirle a la cara que es un delincuente, porque lo es.
Ha llegado el momento de acrecentar las acciones contra los maltratadores, de señalarles con el índice, de no permitir ni un pequeño comentario machista. Ha llegado el momento de levantar la voz contra los maltratadores. No podemos permitir que la sociedad se centre solamente en la desgracia de las victimas, que, por supuesto, deber ser el objetivo central de la atención social; los maltratadores deben tener miedo de la acción de la ley y de la repulsa total y absoluta de las sociedad, comenzando por quienes les rodean. ¡Quitarle la mascara al maltratador, dejarle desnudo ante los demás!
JOSE-ANTONIO BURRIEL