PROTECCION INTEGRAL

Marzo 29, 2009

Leo en el reportaje sobre la actuación del Grupo Gama (en estas mismas paginas) lo siguiente: “la protección a la victimas de violencia de genero no solo debe ser solo policial, sino una asistencia integral, porque a muchas mujeres despreocupa tanto como la protección saber “que hago yo ahora sola y con dos hijos””. Así es.
Sin embargo, se olvida con demasiada frecuencia el derecho a la asistencia social integral, derecho reconocido por la Ley. Una asistencia que tiene como finalidad la recuperación integral de la mujer que ha sido victima de violencia de género.
Limitarse a imponer el castigo penal al agresor, limitarse a establecer una orden de alejamiento es insuficiente. Porque la victima necesita una “protección” aun mayor: al reintegrarse plenamente en la sociedad. Y esa “protección” implica recuperación psicológica, económica, laboral, familiar.
¿No estaremos centrando la acción contra la violencia de género en la represión penal? Y ese no es el objetive de la Ley.
En efecto, la Ley Integral sigue las líneas de la más moderna y progresista victimologia: la atención esencial a la victima del delito. Y apenas se tenga experiencia en la violencia de género, se sabe que a la mujer le preocupa sobremanera su familia, sus hijos, su vida a partir del momento en que decide romper las cadenas y comenzar a recorrer un camino de libertad.
Habrá, pues, que revisar las actuaciones. Habrá que potenciar la atención especializada de la mujer para que consiga su plena integración.
JOSE-ANTONIO BURRIEL

Las especiales características de la mujer victima de violencia de genero (ambivalencia ante su situación de maltrato, tendencia al silencio, disminución de la conciencia del riesgo, desprotección, dependencia, baja autoestima, etc.) dificultan en muchas ocasiones las actuaciones previstas en las normas legales parea la erradicación de la violencia, la persecución del delito y la recuperación integral de la mujer.
Resulta “normal” que la mujer no acuda a la jurisdicción penal en demanda de ayuda, las cifras negras así lo atestiguan. Resulta, asimismo, “normal” que muchas mujeres retiren las denuncias presentadas, incumplan las ordenes de alejamiento, etc. Una respuesta a tales actitudes hay que encontrarla en las expectativas de muchas mujeres ante la actuación judicial; esperan ayuda para recuperar la familia, la relación de pareja, para continuar con su “historia personal y familiar”. Pueden ser conscientes de la realidad delictual de su pareja, aun cuando en ocasiones disminuyen esa culpabilidad sobre todo en delitos menos graves o esporádicos. Sin embargo, y a pesar de esa minusvaloracion de la acción violenta y de la actitud de la pareja, desean una intervención oficial para recuperar una vida de acuerdo con la normalidad.
Una efectiva tarea de prevención en el tema de la violencia de genero, violencia contra las mujeres, no puede circunscribirse únicamente evitar nuevas agresiones, que también. Una tarea efectiva de prevención debe dirigir sus objetivos a la ayuda a la mujer para que, respetando sus decisiones libres y persales, ésta salga de “la esclavitud que supone la violencia de género y recuperé su dignidad personal familiar y social. Una prevención que no se queda en tareas de sensibilización social, sino que debe avanzar al encuentro personal de aquellas mujeres que sufren violencia, aun cuando sientan esa violencia e un modo ambivalente y nebuloso. Ese acercamiento a las mujeres que sufren violencia de género puede ayudar a rebajar las cifras negras, facilitando su atención protección.
No se puede olvidar, asimismo, un hecho normal: las mujeres acuden a los organismos oficiales para pedir ayuda, una ayuda que solicitan incluso cuando el acto de la denuncia no lo tengan en el horizonte de su decisión libre. ¿Que hacer? Hay que encontrar una solución, hay que encontrar una vía intermedia entre el silencio y la denuncia e inicio del procedimiento

JOSE-ANTONIO BURRIEL

Una pena accesoria –la medida de alejamiento- impuesta en una sentencia debe cumplirse; nadie, ni siquiera una juez, puede cambiarla, ni conmutarla, ni moverla. Por lo que sabemos, así los dicen los medios, el presunto asesino de la mujer colombiana había vuelto a vivir con ella a pesar de una orden de alejamiento vigente e impuesta por una sentencia judicial. Aun cuando la mujer hubiera querido volver a convivir con el, la autoridad no estaba en condiciones de permitirlo. Me pregunto: ¿nadie, ni policía nacional, ni policía local, sabia de la existencia de esa pena accesoria? ¿No se había comunicado a las autoridades la salida de prisión de ese hombre con una orden de alejamiento vigente? Unas preguntas que alguien debería responder. Una cuestión que exige una explicación conveniente.
Conocida es la situación de una mujer victima de violencia machista: dependencia emocional, baja autoestima, minimización de las agresiones sufridas, etc. Todo ello, más otras características, le lleva a no saber valorar el riesgo que corre de permanecer en relación con el agresor. ¿Cuándo entro en prisión el presunto asesino se valoro convenientemente el riesgo de posibles nuevas agresiones? También es reflexión que bien merece alguna consideración y respuesta.
Evidentemente, si una mujer quiere seguir una relación, poco se puede hacer por evitarlo, aun cuando se tenga una valoración del riesgo importante. Advertir a la mujer de ese riesgo, advertir al agresor de su conducta, controlar de modo eficaz la situación, etc., son medios a tener en cuenta. Eso si, lo reitero: si la orden de alejamiento estaba vigente, la detención hubiera debido ser inmediata pese a la negativa de la mujer.
Sea lo que fuere, pero siempre reflexionado sobre las hechos y circunstancias, estamos ante una nuevo crimen machista. ¡Siento dolor por la victima mortal! Y siento dolor por la sociedad, pero si queremos atajar la violencia machista, además de una mayor sensibilización, hay que poner los medios que le ley prevé.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

BASURA EN LA TELE

Marzo 16, 2009

La pareja del agresor –presunto todavía para la Justicia, pero real para las cámaras del hotel- ha cobrado, en sus cuatro intervenciones en un programa de televisión –no cito el nombre, simplemente vamos a llamarlo “programa-basura”-, mas de lo que hubiera cobrado trabajando veinte años en el Corte Ingles. ¡Dinero-basura! Ahora que tantos indigentes escarban en los contenedores cercanos a los restaurantes, una televisión malgasta miles de euros en sostener económicamente a una mujer desquiciada, y no la califico de “basura” por un cierto respeto.
La ultima intervención de la citada mujer en el susodicho programa fue todo un ejercicio de “basura televisiva”: insultos, intentos de agresión, abucheos, guirigay entre todos los contertulios, etc. ¿Alguien da mas? Y me parece “basura” el buscar audiencia televisiva con tal personajillo.
La tal mujer esta “sonada”, algo normal cuando se han sufrido malos tratos. La tal mujer busca, deliberada y conscientemente, ganar dinero a costa del escándalo, de los insultos, de las mentiras, del… ¡candor de los televidentes y del dinero-basura fácil para ella y para la cadena! Si a los espectadores les gusta la “basura” –hay personas a las que les gusta el mal olor-, allá ellos. Que la sociedad este adormilada, aborregada, y acepte tales programas y tales personajillos en esos programas me preocupa, y mucho. ¿Será verdad que se hayan perdido todos los valores humanos que conformar al hombre y a la sociedad? Pues… ¡va a ser que si!
Tanto hablar los medios de comunicación de “tolerancia cero” con la violencia contra las mujeres, y…programa al canto con una mentirosa compulsiva que no busca otra cos sino dinero-basura. ¡Que pena, que gran pena, tanto dinero desperdiciado ahora que muchos están pasando hambre!

JOSE-ANTONIO BURRIEL

El machismo no se resiste a perder poder y dominación, ni mucho menos. Y el machismo lanza a la sociedad, rumores, insidias y toda suerte de artimañas para desprestigiar la Ley contra la Violencia de Genero, para seguir minusvalorando a la mujer…para seguir ejerciendo su poder y dominación.
La mujer presenta muchas denuncias falsas. ¡Hala, con un par pelendengues! Las sentencias absolutorias no significan denuncias falsas, tan solo que el tribunal no ha encontrado suficientes pruebas e indicios para condenar al agresor. El sobreseimiento provisional, también el archivo, no significan más que eso, que el juez instructor no ha encontrado suficientes pruebas para seguir con el procedimiento. Pro los machistas a lo suyo, a atacar a la mujer y a la Ley. ¿Tan dolidos están porque se haya derrumbado el castillo injusto que han construido a lo largo de los siglos?
Pero los machistas van más allá. Interpretan a su modo, en su ben3ficio, la norma jurídica y mediante ese artificio afirman que muchas denuncias son falsas. Por ejemplo, como me denuncia la mujer porque la insulte….si es una forma de hablar. Por ejemplo, como me denuncia la mujer porque dice que la amenaza…es una forma de hablar. Eso, como algunos descerebrados afirma, estamos ante temas de mala educación y no ante expresiones y actos propios del machismo.
No me olvido de otra insidia machista: la mujer denuncia falsamente porque pretende beneficiarse de la Ley. Si la mujer quiere alcanzar un divorcio rápido, para esa esta la actual norma civil del divorcio. ¿Qué beneficios económicos? Que quieren que les diga, el único beneficio que desea conseguir la mujer es recuperar la libertad, alejar de su vida al machista agresor, recuperar su dignidad. Y eso, libertad, dignidad, es algo que no desea el machista agresor. ¿Por que? Muy claro, porque ya no tendría a nadie cerca con quien ejercer su dominio.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

USO TORTICERO DEL SAP

Marzo 16, 2009

La Fiscalia de Valencia ha abierto diligencias de investigación tras recibir una denuncia colectiva sobre las amenazas y coacciones que están recibiendo los niños y los padres que tiene la custodia, que acuden a los Puntos de Encuentro Familiar por parte del personal e esos centros, utilizando para esa coacción el llamado “Síndrome de Alineación Parental –SAP.
He aquí unas cuantas manifestaciones para tener muy en cuenta.
• “No obstante, a pesar de la difusión y popularización de este pretendido síndrome en nuestro país, el SAP no ha sido reconocido por ninguna asociación profesional ni científica, habiendo sido rechazada su inclusión en los dos grandes sistemas diagnósticos de salud mental utilizados en todo el mundo, el DSM-IV de la Asociación Americana de Psiquiatría, y el ICE-10 de la Organización Mundial de la Salud. Según una declaración de 1996 de la Asociación Americana de Psicología, no existe evidencia científica que avale el SAP, criticado dicha institución el mal uso que de dicho termino se hace, especialmente en los casos de violencia de genero” (“Guía de Criterios de Actuación Judicial frente a la Violencia de Género”. Consejo General del Poder Judicial, pg. 129)
• “Resulta cuanto menos paradójico que, en un tiempo actual en el que se ponderan las buenas prácticas basadas en la evidencia científica, el SAP esté siendo aplicando con facilidad (una de sus cualidades reseñada por Gardner) en nuestros juzgados. Parten de medidas supuestamente científicas desde estos juzgados, al tiempo que se mantienen al margen de todo control ético al que sí están sometidos por ley los profesionales de la salud. Desde esta asociación científica consideramos por todo ello que el sistema judicial debe revisar el empleo del SAP y sus medidas, que bajo el reclamo de «terapéuticas» sólo pueden generar daño psíquico y perversión del uso de la ciencia”. (Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. Vol. XXVIII, fasciculo2, n. 104, 2008)
• El SAP no ha sido reconocido por ninguna asociación profesional ni científica, habiendo sido rechazada su inclusión en el DSM-IV por la Asociación Americana de Psiquiatría, y en la CIE-10 de la OMS. Estas y otras instituciones que priman los objetivos clínicos y de investigación, basan la inclusión de una nueva entidad diagnóstica en la existencia de sólidas bases empíricas, no cumpliendo el SAP ninguno de los criterios necesarios. Según una declaración de 1996 de la Asociación Americana de Psicología (APA) no existe evidencia científica que avale el SAP. Esta Asociación critica el mal uso que de dicho término se hace en los casos de violencia de género. En su informe titulado la Violencia y la Familia, afirma: “Términos tales como “alienación parental” pueden ser usados para culpar a las mujeres de los miedos o angustias razonables de los niños hacia su padre violento”. La Guía de Evaluación para jueces de los casos de custodia infantil en contextos de violencia doméstica, editada por el Consejo nacional de Juzgados Juveniles y de Familia, creado en EE.UU. en 1937, advierte en su edición de 2006 sobre el descrédito científico de dicho síndrome. La “popularidad” e invocación que de este denominado síndrome se está realizando en los últimos tiempos, y las (calificadas como) peligrosas consecuencias que está llegando a tener en relación con los procesos de separación y divorcio, llevaron a que en diciembre de dos mil siete un muy numeroso grupo de solventes profesionales de Medicina y Salud Mental suscribieran un manifiesto “ante el fenómeno psicológico-legal del pretendido “síndrome de alienación parental”, en el que, entre otras afirmaciones, se expresa de forma contundente que la “ideología que sustenta el SAP es abiertamente pedófila y sexista”, siendo un instrumento de peligroso fraude pseudo-científico, que está generando situaciones de riesgo para los niños, y está provocando una involución en los derechos humanos de los menores y de sus madres …Los riesgos de la asunción de esta teoría y de la práctica de la terapia indicada por su creador y seguidores han sido igualmente advertidos por la Asociación Española de Neuropsiquiatría (“La construcción teórcia del Síndorme de Alienación Parental de Gardner (SAP) como base para cambios judiciales de la custodia de menores- Análisis sobre su soporte científico y riesgos de su aplicación”). Son cada vez más numerosos los profesionales de la psicología y psiquiatría que valoran la formulación del síndrome como un modo más de violencia contra la mujer, y que recuerdan que “La ciencia nos dice que la razón más probable para que un niño rechace a un progenitor es la propia conducta de ese progenitor. Etiquetas como el “SAP” sirven para desviar la atención de estas conductas (Dr. Paul Fink) y olvidan que la ambivalencia o el rechazo hacia un progenitor puede estar relacionada con muchos factores diversos” (Dr. Gaber) que no son del caso ni reseñar ni examinar en esta resolución; sin embargo, su imputación y formulación está sirviendo para culpabilizar a las madres de conductas “anormales” de los hijos. )Audiencia Provincial de Vizcaya, sección 6ª, sentencia 256/2008)
• Juristas y sociedad civil ante el fenómeno psicológico-legal del pretendido “síndrome de alineación parental” (SAP) 1. El SAP no es fruto de un síndrome científico sino la descripción sesgada y tendenciosa de un fenómeno que se da en el ámbito legal, interpretada bajo lo parámetros de una ideología patriarcal. 2.- los pretendidos criterios diagnósticos son nulos lógica y científicamente porque no se correlacionan con ninguna patología identificable y jurídicamente inaceptables por parciales y porque constituyen una ficción de un síndrome inexistente. 3.- el SAP crea un efecto perverso al invertir el principio de la carga de la prueba sus criterios proponen silenciar los abusos sexuales y malos tratos a menores. y adolescentes de serios prejuicios a favor del presunto abusador.
4.- la intervención terapéutica que recomienda el SAP supone una coacción legal y no un tratamiento médico. 5.- La ideología que sustenta el SAP es abiertamente pro-pedófila y además sexista, esto ultimo, supone conculcar el principio constitucional de no discriminación por razón de sexo 6.- el SAP carece de aceptación general y no ha sido sometida a revisiones “peer-review” para constatar la fiabilidad y validez del mencionado síndrome .7.- fiscales y jueces americanos se definen en contra del SAP. en estados unidos se ha iniciado un fuerte y decidido movimiento para impedir su admisibilidad como prueba en juicio.
Por todo ello consideramos necesaria y urgente una respuesta de los gobiernos, de la sociedad civil y de los/las juristas:
Proporcionando información auténtica sobre el pretendido Síndrome de Alienación Parental, formación adecuada a los/las profesionales sobre cómo abordar los conflictos familiares que se describen, y a todos aquellos profesionales que intervengan por cualquier razón técnica (asistencia, intervención en los Juzgados, equipos psicosociales, etc.…) con menores y familias en procedimientos que versen sobre custodia y/o procedimientos penales relativos a malos tratos y/o abusos sexuales.
Finalmente denunciamos que el fin último del SAP, es utilizar la justicia como medio para obtener la legitimación que le niega la comunidad científica. (Manifiesto 21 enero 2007. Firmado por numerosas asociaciones de juristas y psicólogos, así como por `prestigiosos especialistas)
• Un manifiesto similar ha sido firmado por numerosos profesionales de Medicina y de Salud Mental (13 de octubre de 2007)
Conclusión. O los profesionales de eso centros –también algunos de los equipos psicosociales de los Juzgados- no saben leer (algo que niego), o tienen una muy escasa comprensión lectora (algo que es posible) o son profesionales muy poco profesionales (no están al día en su profesión), o “juegan” a ser “unos genios de la psicología (no son conocidos en mundo científico), o se dejan llevar de unos cuantos “charlatanes de feria”, alguno de los cuales tiene sentencia condenatoria por maltrato a la mujer.
Confío en la Fiscalia, Y confío en que los responsables máximos de los Puntos de Encuentro tomaran buena nota y pondrían las cosas en su sitio.

jose antonio burriel

EL FRAUDE DEL SAP

Marzo 13, 2009

“No obstante, a pesar de la difusión y popularización de este pretendido síndrome en nuestro país, el SAP no ha sido reconocido por ninguna asociación profesional ni científica, habiendo sido rechazada su inclusión en los dos grandes sistemas diagnósticos de salud mental utilizados en todo el mundo, el DSM-IV de la Asociación Americana de Psiquiatría, y el ICE-10 de la Organización Mundial de la Salud. Según una declaración de 1996 de la Asociación Americana de Psicología, no existe evidencia científica que avale el SAP, criticado dicha institución el mal uso que de dicho termino se hace, especialmente en los casos de violencia de genero” (“Guía de Criterios de Actuación Judicial frente a la Violencia de Género”. Consejo General del Poder Judicial, pg. 129)
Pues bien, algunos psicólogos y psicólogas, que se creen candidatos el Premio Novel, o genios de la Psicología actual, siguen erre que erre defendiendo el SAP. Carecen de autoridad científica, pero no les importa. Y no les importa a unos porque obtienen pingues beneficios económicos a través de algunos padres a quienes engañan, o de algunos jueces –cada vez menos- que se dejan engañar. Y no les importa porque así dan conferencias –cual charlatanes de feria-, y salen en los medios de comunicación.
Ya pueden las revistas científicas, los autores mas prestigiados y hasta sentencias de tribunales, decir que el SAP no es científico, que estamos ante un fraude. Nada, a algunos psicólogos y psicólogas no les importa otra cosa que alcanzar “la fama”, ganar dinero y seguir engañando.
¿Qué hacer? No tener pudor alguno en llamarlos engaña-bobos, no tener inconveniente en decir que están haciendo fraude. Y no tener inconveniente en adjuntar a las Colegios Profesionales que acogen conferencias sobre el SAP los documentos existentes desenmascarando el SAP.
En fin, los charlatanes famosos de las antiguas ferias han desaparecido. Están sido sustituidos por otros charlatanes: por aquellos que engolan la voz y hablan, cual si fueran “maestros”, del SAP. Que le vamos a hacer, la incuria sigue instalada en la humanidad.
JOSE-ANTONIO BURRIEL

En largo escrito publicado en la prensa Jesús Neira, el profesor que ha estado largos meses en coma a consecuencia de los golpes recibidos al defender a una mujer que estaba siendo maltratada, ha escrito palabras que merecen reflexión.
Ha escrito: “La sociedad no puede ser un muro callado que contempla impasible la brutalidad humana en la mas absoluta frialdad…Casi siempre hay un hombre cerca de una mujer agredida; en cualquier persona consciente, esa es una oportunidad para ayudar a los mas débiles y para impedir una tropelía. De lo que se trata es de no ser indiferentes ante el sufrimiento ajeno, de nos ser insensibles ante el horror que padecen los débiles. Sin proteger a la mujer, destruimos los paliares de la sociedad y de la persona. El silencio de los hombres ante la violencia de genero es el mas claro síntoma de nuestra decadencia”.
El silencio, el contemplar impasibles la brutalidad –mirando hacia lado o cerrando los ojos, que es cerrar el corazón- es reflejo exacto de la decadencia de la sociedad. Decadencia porque la insolidaridad es aislamiento, es negación del ser social que somos y que nos hace personas. Decadencia porque la impasibilidad ante el horro e injusticia, y sin la vivencia de la justicia en nuestros negamos nuestra condición humana.
Encastillados, más bien encerrados, en nosotros mismos ni siquiera vivimos nuestra individualidad: aunque nos cueste, aunque suponga esfuerzo y a veces dolor, solamente siendo solidarios con quienes nos rodean, seremos capaces de ser personas. Sin olvidar, algo que sucede a menudo, que defender a la mujer, que negarse a que nadie la maltrate, es defender nuestra propia dignidad humana. En efecto, todos somos igualmente dignos, y si no defendemos la dignidad de los demás es que no aceptamos la nuestra. Mas aun, no permitiendo el maltrato a ninguna mujer, estamos realzando nuestra propia condición de hombres -en estas palabras estoy pensando en los hombres-: el hombre es hombre en la medida en que la mujer es mujer, y sin respeto a esa dignidad eso no es posible.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

Rechazo con rotundidad la afirmación de un poco presentable juez de Sevilla que sostiene que algunos estan pervirtiendo la lucha contra la violencia de género porque están haciendo negocio de esa lucha. ¡Rotundamente, no! Como es falsa la afirmación –siempre con la finalidad de desvirtuar la ley- de que son muchas las mujeres que presentan denuncias falsas. ¡En modo alguno! Existen algunas pocas, pero como en casi todos los diversos aspectos de las normas jurídicas. Dicho esto, si admito que algunos colectivos o algunas personas pretenden utilizar la lucha contra la violencia machista para hacer negocio.
Por ejemplo, algunos abogados “de tres al cuarto” que aconsejan a sus clientes denuncien falsamente para conseguir un divorcio mas rápido. O algunos psicólogos que consiguen beneficio económico a través de peritajes falsos acerca de síndromes que tan solo existen en su “imaginación mercantil”.
Tengo la prueba del nueve o la prueba del algodón, como se prefiera. Y la prueba es sencilla: la formación especializada. Porque quien conoce la violencia machista con una cierta especialización, ni empuja a denuncias falsas –para nada se consigue más rapidez, ni más beneficios-, ni inventa para aumentar su clientela y su bolsillo. Pero formación de verdad, contrastada, comprobada.
La misma “prueba del algodón” sirve para algún colectivo que otro. Si al frente de un centro de acogida, servicio especializado, centro de atención, de información o de lo que sea, no están personas especializadas –bien contrastadas-, podemos estar ante quienes se aprovechan de “la enfermedad” de la violencia de genero para obtener beneficios o un cierto renombre.
Pro una cosa es la existencia de algunos desaprensivos –individual o colectivamente-, y otra, radicalmente distinta, pretender desacreditar la lucha contra la violencia machista a base de calumnias y mentiras. Eso si, tales calumnias y mentiras suelen proceder de personas, o colectivos, con pensamiento machista.

Jose-Antonio Burriel

Los seres humanos somos personas; esto es, seres con derechos, con cultura, con pensamiento, con relaciones sociales. Y no hay ser distintos, todos somos iguales. No importa el color o la raza, el sexo o la ideología, ser mas capaces o menos capaces, ser hombre o mujer. Y los Estados, en sus leyes y costumbres, no hacen sino reconocer lo que a cada ser humano le pertenece por su condición. Con otras palabras, las declaraciones universales y los principios constitucionales de cada país no otorgan tales o cuales derechos, los reconocen como formando parte de la naturaleza humana.
Desgraciadamente no siempre y en todos los lugares esto es así. Y nos encontramos –para ignominia de la humanidad- lugares donde ni se reconocen, ni se respetan los derechos humanos; nos encontramos con leyes y costumbres que no reconocen o no respeta la igualdad y dignidad de todos, sean hombres o mujeres, de este o e aquel color o raza o creencia.
Para reparar la ignominia, para recordar el respeto a unos derechos que son de cada uno de nosotros, la sociedad recuerda en determinadas fechas determinados derechos. El 8 de marzo es el Da Internacional de la Mujer.
Y somos, o debemos ser, todas las personas quienes reclamemos en este día –ojala fuera todos cada uno de los días- que la discriminación de la mujer en el trabajo, en el poder, en la sociedad atenta contra la dignidad de todos. Y escribo todos porque esa discriminación injuria a quien la sufre e injuria a quien la permite. Lo he pensado muchas veces, lo recuerdo ahora: solamente cuando no se discrimine a la mujer –en el trabajo, en la sociedad, en el poder, en cualquier circunstancia- el hombre será plenamente hombre; todos somos iguales, y, mientras no lo seamos de un modo real y efectivo y no solo de palabra, no lo seremos ninguno, ni el hombre, ni la mujer; todas las personas somos iguales o no somos plenamente personas.
En este Día Internacional de la Mujer reclamo la eliminación en el trabajo de la discriminación de la mujer. Y en este Día Internacional reclamo, con toda la fuerza de la que soy capaz, la erradicación de la violencia sobre la mujer por el hecho de ser mujer. Sin esa igualdad en la dignidad y en el ejercicio de los derechos humanos la sociedad es imperfecta, además de injusta. Debemos recordarlo en este día, pero debemos exigirlo todos los días y en cualesquiera circunstancias.

Jose-Antonio Burriel