32 mujeres

Julio 31, 2009

En lo que va de años 32 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. Alguno de los agresores tenían orden de alejamiento; los asesinos han sido españoles y también inmigrantes; muchas de la mujeres asesinadas eran adolescentes o casi. No estamos ante un problema –trágico problema- de la población inmigrante, ni de edades, ni ante meros ataques de locura o celos. Estamos ante la manifestación ultima –la muerte es acto ultimo para la persona- del machismo.
Cierto es que el clima de violencia afecta a todos los componentes de la sociedad –violaciones, atracos, reyertas, asesinatos-; y cierto es que los medios de comunicación –especialmente los medios televisivos y el cine, sin olvidar las videoconsolas- influyen en la presencia de la violencia en las relaciones sociales y en la vida de la sociedad, negarlo seria cerrar los ojos a la evidencia. Pero la raíz y causa de esos 32 asesinatos y de palizas y vejaciones y asedio psicológico no es otra que la estructura mental machista.
No es lugar para analizar los elementos que componen esa estructura mental. De un modo directo y sencillo: el machista esta convencido que es superior a la mujer, que ésta esta a su servicio y disposición, que la mujer no tiene otra libertad mas que la que le “otorga” el macho y patrón. Y el machista asesina, golpea, veja y maltrata porque “puede hacerlo”, porque hay que “obedecerle”, o porque hay que castigar a quien no se ha comportado de acuerdo con los patrones de conducta del machismo.
Poner en marcha medios para disminuir el clima de violencia es tarea urgente. Educar en la igualdad es tarea urgentísima, si queremos erradicar la violencia contra las mujeres. Y todos podemos aportar nuestro grano de arena en esa lucha, cada día y en nuestro entorno.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

Los dos últimos actos de violencia machista han tenido un denominador común: asesinato de la mujer, suicidio del hombre. Todavía muchas personas, también medios de comunicación, se preguntan el porqué de tal proceso. La explicación no hay que buscarla en el temor a la cárcel. La explicación hay que buscarla en las entrañas mismas del pensamiento machista.
El machista es “propietario” de la mujer: esta bajo su poder y dominio, sus deseos y sus decisiones, su superioridad como varón. Si hay que golpearla para que no se sustraiga de esa “propiedad”, así se hace. Y cuando la mujer da un paso al frente en su proceso de alcanzar la libertad -por ejemplo, la separación o la denuncia-, el riesgo alcanza limites insospechados: al machista se le “escapa de las manos” la mujer que es “su objeto y posesión”. Y el machista se siente atacado en su convencida superioridad y humillado “como hombre”. Y en muchos casos el resultado final es el asesinato: quiso ser libre, pero como hombre no puedo permitírselo. ¿El suicidio?
El agresor machista tiene como “valor supremo” el dominio sobre la mujer. Centra su vida en ese dominio y manipulación. Su autoestima es mínima; lo mismo que su afectividad, que entiende solamente hacia si mismo. Destrozada la mujer –asesinada vilmente-, el machista no encuentra sentido a su vida –ya no puede dominar a la mujer-, además ha demostrado con el asesinato que es “un hombre hecho y derecho”, luego…el suicidio es una salida plausible para el machista asesino.
Y que no salgan familiares, amigos o vecinos diciendo que la pareja se llevaba bien, que no se habían dado episodios de violencia. Además de desconocer lo que ocurría en unas relaciones entre las paredes del hogar, el machismo no precisa hechos externos para ser “santo y seña” de unas relaciones hombre-mujer. Y la explosión de ese machismo puede significar en muchos casos el asesinato. ¿El suicidio? Además de lo dicho mas arriba, en este caso puede darse, tras el asesinato, una conmoción interna por el acto sangriento; una conmoción que puede llevar a la propia muerte.
Por ultimo, el machista asesino no puede soportar que se le “castigue” por algo que considera “justo”. El “castigo” infringido no lo es tal para el machista, es unica y exclusivamente algo que la mujer se ha buscado por “contravenir las normas impuesta por el patron-machista”. Como va a soportar el ser castigo por algo que el o ha considera cstigo sino “justicia”…

Jose-Antonio Burriel

LOS MENORES Y LAS PENAS

Julio 22, 2009

Dos colectivas y aberrantes violaciones – dos menores y una de ellas disminuida psíquica- por grupos de menores han vuelto a poner sobre el tapete de la polémica la eficacia y conveniencia de la actual Ley de Responsabilidad Penal del Menor. Y una vez más se pide, con clamor de voces, el endurecimiento de las penas.
En mi opinión la ley el buena. Eso si, hacen faltas más medios humanos y profesionales para que esa segunda oportunidad que se da a los menores –la reinserción- sea más efectiva, sea una reinserción real. ¿Qué esta fallando?
Esta fallando, y estrepitosamente, la educación de los menores. Si al menor no se le enseñan los limites de las conductas, pensara que todo le esta permitido. Si al menor se le permite todo –cualquier capricho, la satisfacción rápida de sus intenciones-, no se detendrá ante cualquier instinto que le pida sea satisfecho. Si al menor no se le enseña el respeto a los demás – padres, profesores, compañeros-, no respetara a nadie, nadie le importara un “pimiento”.
Y esa educación comienza en el seno de la familia. No digo que los padres de esos menores violadores sean directamente responsables de tan execrable acto. Pero me pregunto: ¿Qué educación estaban imprimiendo a sus hijos? ¿Les estaban enseñando que no existe la libertad sin responsabilidad, que existe unas normas de conducta, que el ejercicio del sexo no es lo mismo que tener sed y beber agua? No estaría de mas, y lo digo en serio, que, haciendo las averiguaciones oportunas, los padres de esos menores violadores recibieran la correspondiente advertencia –seria en todos los sentidos- de la Fiscalia de Menores- si es el caso.
Y lo que digo de los padres, lo digo también de los centros educativos. En los centros educativos se debe aprender el esfuerzo en el estudio, pero también el respeto a los demás y a la autoridad. En los centros educativos se deben impartir conocimientos, pero también normas de conducta, relaciones normales.
En la sociedad en que vivimos –permisividad, libertinaje, satisfacción de los instintos, triunfo fácil, etc.- se protesta pidiendo el endurecimiento de las penas, mano dura de los jueces. Y se sale a la calle con pancartas y se asiste a los programas televisivos con duras diatribas. Y se exige que otros hagan lo que en la familia no se ha hecho, ni en los centros educativos, que, por cierto para eso están. ¿Por qué no pedimos al Estado que mejore la educación que se imparte en los centros educativos? Me apunto a esos gritos y a esas pancartas. Pero no comparto las protestas de quienes quieren que otros asuman la responsabilidad que, en primer lugar, recae sobre ellos mismos.
Siempre, por desgracia, existirán “monstruos”, también entre los menores. Pero no contribuyamos a su existencia con nuestra pasividad o pasotismo.
jose-antoniooburriel

Cuatro menores y un adulto violan a una menor de 13 años, a la que obligan bajo la amenaza de dar a conocer un video en el que mostraban relaciones sexuales con el adulto, con el que había mantenido una relación sentimental. Hasta aquí la terrible noticia. Ahora las reflexiones, y son importantes.
Escribe Juan Manuel de Prada en ABC: “Todo freno legal, por severo y disuasorio que sea, se revela inútil si no lo precede un freno moral consistente: las sociedades sanas se dedican con esmero a fortalecer los frenos morales que inhiben tales conductas criminales; las sociedades enfermas rompen todos los frenos morales y, una vez que los demonios del crimen han sido liberados, se dedican infructuosamente a perseguirlos, como el gallo descabezado persigue su imposible salvación”. Plenamente de acuerdo. No se combate la vileza o las conductas criminales con un endurecimiento de las normas penales; o se educa y se forma, o la norma penal podrá castigar las conductas delictivas, pero jama cambiar los corazones, como recordaba Martin Luther King.
La niña violada esta viviendo en una sociedad en donde se banaliza la relación sexual, en donde se promueve la relación sexual como si fuera el comer o dormir. Una sociedad en la que también se superficializa la relación afectiva, que ahora, y es superficializacion, se llama relación sentimental, es decir, proveniente de los puros sentimientos, cuando no de los instintos primarios y no controlados.
¿La niña de 13 años tenia algo de madurez para saber lo que es una relación afectiva, incluso una relación sentimental? ¡Es algo que se lleva, que hoy existe y mañana se rompe, es como vestirse o acicalarse! Y es evidente que una relación afectiva autentica exige cierta madurez, cierta racionalidad y cierta libertad –desde luego, no el libertinaje que imponen los sentidos- . Y lo he dicho mil veces, también lo repetiré otras mil si es preciso, la sexualidad no puede confundirse con la genitalidad: la sexualidad es algo más, mucho, que el mero placer de los órganos genitales.
Reconozco que es difícil para los padres educar a los hijos. Y es difícil porque están sometidos a la “presión” de los medios de comunicación, sobre todos de los medios televisivos –programas del corazón, series televisivas, etc.- Pero encogerse de hombros –es lo propio de la edad, ya se le pasara, estamos en otros tiempos, etc.- ante conductas superficiales y banales de los hijos, permitir cualquier cosa, no preocuparse por la ausencia de valores, tiene sus consecuencias graves.
No se remedian los males que afectan a los menores en estos tiempos con mayor dureza en las penas. Hay que enseñar a los menores los limites de sus conductas, los valores que deben regir las relaciones, la libertad y la responsabilidad. Y lo hacemos desde “ya”, o mañana seguiremos leyendo hechos tan atroces como el de la violación colectiva de una menor de 13 años.
PD. Momentos antes de enviar este articulo otra terrible noticia: siete menores de edad violan a una niña de 13 años con discapacidad psiquica. Me ratifico lo dicho mas arriba. Añado: o enseñamos a los menores los limites de sus actos, o seguiremos creando “monstruos” y no personas.
JOSE-ANTONIO BURRIEL

El presidente de la Junta Fallera de Paiporta acaba de demostrar varias cosas. En primer lugar, que habría que buscar una silla de ruedas especial –también pueden servir unas muletas especiales- para su mente: esta prácticamente inservible para pensar, razonar y hablar. ¿Por qué?
Ha manifestado su disgusto porque una mujer de 61 años ha sido elegida fallera mayor de Paiporta. Y ha dicho que a esa edad esta para ir en silla de ruedas y no para ser fallera mayor. Que yo sepa para ser fallero mayor tan solo es necesario ser mujer. Debe pensar el susodicho presidente que a partir de cierta edad ya no se es mujer. Debe pensar el impresentable presidente que solamente se es mujer cuando se tiene un talle de avispa, los pechos tersos o…Además de tener ideas muy equivocadas –aberrantes más bien- el personajillo es… ¡un machista redomado!
Es decir, la mujer debe lucir palmito, siendo esto lo fundamental para ser fallera mayor. ¿La inteligencia, el amor a la fiesta, la dedicación, etc., no cuentan? Debe ser que vive a rajatabla el aforismo supremo del machismo: la mujer en casa y con la pata quebrada. Lo dicho, silla de ruedas o muletas especiales para la inteligencia de tal personajillo. Bueno, y el llamar a las cosas por su nombre: ¡machista, y de libro!
La fallera mayor –desde estas líneas mis aplausos y mi felicitación- se siente apoyada por mucha gente. No podía ser menos, pues hay mucha mas gente normal de lo que se piensa, solamente que algunos descerebrados llaman la atención precisamente por sus despropósitos.
También yo soy mayor, mas que ella. Pero no me pesan los años para escribir, reflexionar, ayudar a los demás. Que le vamos a hacer si alguno que otro personajillo mira con desprecio a los mayores: ¡tiene los sesos anquilosados y desvaría, insulta, hace pervivir la especie machista!
Pienso asistir a las Fallas de Paiporta y aplaudir a su Fallera Mayor. Y aplaudiré a la Fallera Mayor, sin importarme un pimiento su edad. Lo que siento es que la nueva Fallera Mayor de Paiporta ya no haga buñuelos en su Comisión, por su experiencia y cariño deberían estar buenísimos. ¡Con lo que me gustan los buñuelos! Eso si, desprecio las mamarrachadas de algunos hombres machistas; por suerte, no todos los hombres lo somos.

JOSE-ANTONIO BURRIEL

Descuartiza a su novia… ¡casi nada! Y su reacción cuando es “asesinado ante las sospechas” es decir: tú no te metas…son cosas de pareja. ¿Estamos ante un “animal”? No, estamos ante un machista, aunque también “animal”, pues el machista se comporta como tal.
Si, quien tiene una mentalidad machista –no es otra cosa sino la consideración, y consiguiente trato, de la mujer como ser inferior que debe someterse al hombre o ”enseñarle” del modo que sea, ese sometimiento- justifica, racionaliza, explica su conducta, hasta el propio asesinato, como algo propio de su relación de pareja, como algo que ocurre entre las cuatro paredes del hogar y que nadie debe juzgar por intimo y personal.
Y ese “son cosas de pareja” puede sonar como un “cañonazo” ante el descuartizamiento de la mujer; pero suena como algo “lógico y racional” ante el insulto, las vejaciones, al maltrato psicológico y hasta el bofetón. Defiende esa postura –son cosas de pareja- el agresor machista. Y defiende esa postura el machista de a pie ante la inaceptabilidad de tal conducta por la norma jurídica. La norma se ha “pasado”, se esta victimizando a los hombres, con la acción de la Justicia se están rompiendo muchos matrimonios, etc.
Quien se “pasa”, es quien no respeta a la mujer en la relación de pareja o en cualquier otra situación. Quien rompe las uniones –matrimoniales o no matrimoniales- es el “energúmeno” que somete a la mujer porque se considera “superior”, porque así ha sido siempre, etc. ¿Qué relación rompe la norma? No existe tal relación cuando hay violencia fisica o psicológica. La norma no rompe relación alguna, tan solo constata que no ha existido relación alguna y castiga al delincuente. Porque no existe relación posible cuando no existe igualdad y dignidad.
JOSE-ANTONIO BURRIEL

BURKA Y LIBERTAD

Julio 6, 2009

Dice el Corran:” ¡Oh, Profeta!, di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con sus velos hasta los pies, éste es para ellas el mejor medio de darse a conocer y no ser ofendidas”. (Corán, 33,59). Dice la Sunna: ”Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Dios les concedió sobre ellas. Amonestadlas cuando sospechéis su infidelidad, encerradlas en habitaciones aparte y golpeadlas” (4,34) El burka es, en definitiva, un signo de esclavitud, dígase lo que se diga.
Ha dicho Sarkozy: “El problema del burka no es un problema religioso; es un problema de libertad y dignidad de la mujer. No es u signo religioso, es un signo de servidumbre, es un signo de humillcion…Quiero decirlo solemnemente: el burka no es bienvenido en Francia. No poemos aceptar en nuestro pais la existencia de mujeres prisioneras tras una reja, amputadas de toda vida social, privadas de toda identidad…No debemos avergonzarnos de nuestros valores, no debemos tener miedo de defenderlos”. ¡Alianza de Civilizaciones, si; pero de civilizaciones que respeten los derechos humanos universales!
Hay miedo a defender valores que, por otra parte, están en la Constitución. Parece que primara mas el “pasar a la historia” como impulsor de alianzar ambiguas, mas o menos tenebrosas, que la defensa de los valores que constituyen el fundamentó de toda sociedad democrática. Por cierto, “el pasar a la historia” me temo que puede quedar en unas cuantas viñetas de un comic historico-humoristico.
En nuestro país hemos dado pasos importantes en la igualad y dignidad de las mujeres. No puede existir excepciones, es decir, cualquier mujer que viva entre nosotros debe ser tratada con igualad y dignidad. Y ese pensamiento debe ser defendido y difundía en todos los foros en los que España participe. No hacer así seria signo de hipocresía o de esquizofrenia.

jose antonio burriel